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Rusia

 

Federico Ortíz-Moreno *

 

 

Tierra de zares, cuna de Pedro I y Catalina La Grande. País de gran amor a su patria, en su sangre y su color llevan el sentir de un pueblo. Nación de grandes estadistas, grandes escritores y grandes científicos. País de músicos y poetas. País de un gran pasado histórico y un envidiable presente; lugar de grandes cambios actuales y un futuro promisorio. Lugar donde su gente ama la vida, ama la música, le gusta el vodka, le gusta el trabajo, y sobre todo, su país:: RUSIA.

 

 

 

 

 

La historia de la gran Rusia

Realmente hablar de Rusia y la Unión Soviética es un tema apasionante. Un país de los más poderosos del mundo de Gran pasado social, cultural, político y religioso. País de fuerte economía y grandes cambios. Nación de extenso territorio que lleva la grandiosidad de un hombre y de un pueblo dos puntos Rusia la unión soviética.

 

La historia de Rusia y la Unión soviética la podemos remontar a la edad de hierro, allá en el siglo IX y X antes de Jesucristo, cuando algunos pueblos fineses se establecen en las regiones del Karma y el Oka. Y, mientras en las estepas occidentales moran los escitas, al este del Don, habitan los sármatas, quienes son los que están en contacto con los helenos a través de las colonias griegas fundadas en el mar Negro y el Mar Azov.

 

Luego, en el siglo II, ya de la era cristiana, los godos se trasladan del Vístula al Mar Negro. En el 375, los otros grados ostrogodos fundan un reino en Ucrania, pero son destruidos por los unos. Tiempo después, entre el siglo V y VI, vienen los búlgaros y los ávaros, quienes dominan las estepas orientales. Los eslavos, residentes de la actual Rusia Blanca, luchan contra los fineses, al norte. Viene el siglo IX y llegan los vikingos tratándose de abrir paso hacia el mar Negro y Constantinopla.

 

En 1900 en 1852 el vikingo Rurik elige su sede de gobierno en Novgorod. Sus sucesores trasladan la capital a Kiev y extienden las fronteras del Golfo de Finlandia hasta el río Danubio y el mar Caspio. Luego, Vladimiro el Santo (978-1015) acepta la fe cristiana y se hace bautizar, tanto a él como a sus súbditos. En 1221, aparece el Terrible Gengis Kan y su horda mongol y envía un “avance” para explorar la ruta. En 1737, el hijo de Gengis Kan, Ogodal, dirige un ejército de 150,000 hombres que saquean al país, se establecen en Kiev, e imponen el yugo mongol a la incipiente Rusia, yugo que habría de durar dos siglos.

 

Viene el período de Basilio II (1425-1462), quien emancipa a la Iglesia Rusa del patriarca de Constantinopla; además de no permitir órdenes de Roma. Entre 1462 a 1505, Iván II se proclama Zar y eleva a potencia a su país, dejando de pagar tributo a los tártaros. Casado con Sofía, sobrina del último emperador de Constantinopla, el Zar (palabra que significa “César”), adopta el ceremonial y protocolo bizantino. Continúa el período de Iván el Terrible, quién persigue a los señores feudales. Es, en este tiempo, en que Iván IV, apodado “El Terrible” se apodera de Kazán y Astracán.

 

En 1813, la Asamblea Nacional, reunida en Moscú, designa Zar Mijaíl Romanov, hijo del patriarca Filareto, en virtud de haberse extinguido la línea directa masculina de Rurik. Luego, aparece la era de Pedro I el Grande y Catalina II la Grande. Los polacos intentan llegar a Moscú, y Pedro I el Grande conjura el peligro. Su reinado es de 1672 a 1725 y es, en esta época, en que Pedro el Grande viaja por toda Europa, introduciendo toda una serie de reformas para occidentalizar la llamada Rusia. La guerra con Suecia y hace extender su territorio hacia el Oeste.

 

Continúa el reinado de Catalina II la Grande, quien en 1762 a 1796 prosigue la obra de su antecesor Pedro I, extendiendo su reino hacia Crimea y parte de Polonia. Entre 1801 y 1825, durante el gobierno de Alejandro I, tiene lugar la guerra con Napoleón. Napoleón cree que una noche va a cenar en Moscú, pero el frío lo derrota. Rusia gana Finlandia en 1809, y Besarabía en 1812. Viene otro período importante. En 1854 a 1856 en la guerra de Crimea, Rusia pretende extender su dominio sobre el Imperio Otomano, pero es derrotado por los ingleses y franceses. En 1861, el Zar Alejandro II emancipa a sus siervos y, en 1867, (de eso hace exactamente 120 años). Rusia vende a Estados Unidos el territorio de Alaska, lugar por el que pide o le dan 7 millones 200 mil dólares.

 

En 1904 y 1905, tras la derrota en la guerra ruso-japonesa, obreros y campesinos revolucionarios organizan los primeros soviets; esto es, los llamados “Consejos”. Luego, entre 1914-1917, las derrotas zaristas durante la Primera Guerra Mundial y la ineficiencia del régimen, hace que se facilite el “movimiento revolucionario”. En 1917, la revolución hace crisis en Petrogrado, donde la “Duma” (la Asamblea Legislativa) se revela y hacen abdicar al zar Nicolás II. Se forma un verdadero gobierno provisional, bajo el mando del moderado socialista Alejandro Kerensky, que no satisfacen las demandas mínimas de un pueblo deseoso de satisfacer su hambre, su sed y su justicia. Este mismo año el partido bolchevique, encabezado por Vladimir I Ulianov, más conocido como Lenin, y Leon Bornstein (el famoso Trotsky), junto con todas las tendencias revolucionarias, derrota al gobierno provisional en la llamada Insurrección de Octubre. Los bolcheviques constituyen el Consejo de Comisarios del Pueblo y, presididos y encabezados por Lenin, establecen la llamada dictadura del proletariado.

 

En 1922 se forma un nuevo régimen, bajo el nombre de la Unión de Repúblicas Soviéticas Socialistas y dos años más tarde, en 1924, a la muerte de Stalin, comienza la lucha por el poder. En esta lucha se encuentran figuras prominentes de los bolcheviques, así como de otras diversas corrientes. Por una parte José Stalin, secretario general del partido, y por otra, sus oponentes, entre ellos: León Trotsky, Grégory Zinoviev, Lev Kamenev, y Nikolai Bukharin. En 1928, Trotsky es deportado a México y, más tarde asesinado. Esto, en 1940.

 

En 1939, al comenzar la Segunda Guerra Mundial, la Unión Soviética actúa como Aliado “no beligerante) del Tercer Reich alemán, y en cuyo pacto se contempla la participación de Polonia, Rumanía y los Estados Bálticos. Los soviéticos abrogan el pacto de no agresión con Finlandia, país al que atacan dos días después. En este mismo año, en 1949, los soviéticos se anexan Estonia, Letonia y Lituania (principados, ducados o países que aún tienen representantes diplomáticos en algunos países de occidente y donde se reconoce su propia soberanía y no como repúblicas integrantes de La Unión Soviética).

 

En 1941, el gobierno de Stalin firma un tratado de no agresión con Japón. Alemania inicia el ataque contra la Unión Soviética. Las tropas alemanas llegan a las puertas de Moscú, pero la victoria soviética en Stalingrado, en 1943, detiene la ofensiva alemana. Aunque la guerra ruso-alemana deja millones de rublos o de dólares en pérdidas, la victoria aliada convierte a la Unión Soviética en una gran potencia, permitiéndole, además, una anexión de unos 500,000 kilómetros cuadrados de territorio; es decir, parte de Finlandia, las repúblicas del Báltico, parte de Alemania, lo que es Prusia Oriental, así como buenas partes de Polonia, Checoslovaquia y Rumania, lo mismo que una parte de Mongolia.

 

En 1853, a la muerte de Stalin, Nikita S. Khrushchev, es nombrado como Primer Secretario del Partido. En 1954, Crimea es incorporada a Ucrania, una de las repúblicas soviéticas. En 1955, Rusia reconoce la soberanía de la República Federal Alemana. Malenkov renuncia al cargo de Primer Ministro y es remplazado por Nicolai Bulganin. El gobierno decreta un sistema descentralizado de planificación agrícola de manera que el agricultor posea más iniciativa e independencia. En este mismo año, Albania, Bulgaria, Hungría, Alemania del este, Polonia, Rumania, la Unión Soviética y Checoslovaquia firman firman el tratado de amistad colaboración y ayuda mutua conocido como el Tratado de Varsovia.

 

En 1956, la Unión Soviética devuelve a Finlandia el territorio de Porkkala. Luego, en estas mismas fechas, en el vigésimo congreso del partido comunista de la Unión Soviética (PCUS), Khrushchev crítica duramente y en forma inusitada en la política del terror de Stalin y el abominable “culto a la personalidad”. Con estos inicia el proceso de desestalnlización. Luego, el gobierno establece relaciones con Japón y. en este mismo año, tropas soviéticas aplastando una rebelión popular en Hungría.

 

En 1957, el Soviet Supremo reemplaza el sistema administrativo ministerial por el territorial. En este año coma Rusia la de lleno como pionero en la era espacial, lanzando su primer sputnik. Doce meses después. En 1958, Nikita Khrushchev es nombrado Primer Ministro. Boris Pasternak declina en recibir el Premio Nobel de Literatura, informando a la Academia sueca su “rechazo voluntario”. En 1959, el en aquel tiempo vice-presidente de Estados Unidos, Richard M. Nixon de los Estados Unidos, realiza una visita oficial a Moscú. Este mismo año, Khrushchev viaja a Estados Unidos y reconoce junto con el presidente Eisenhower el que todos los problemas internacionales deben ser resueltos por medios pacíficos.

 

En 1960, los soviéticos establecen nexos oficiales con el gobierno de La Habana. La Unión Soviética firmó un tratado económico con la República Popular de China. Voloshinov es separado del cargo de presidente, puesto que pasa a recaer en Leonid Brezhnev. Khrushchev asiste a la XV Asamblea de las Naciones Unidas. En 1961 es lanzado al espacio el primer vehículo tripulado en el mundo. Yuri Gagarin es el cosmonauta. En 1962, los soviéticos intentan colocar cohetes y bases militares en Cuba. Todo esto provoca la llamada crisis de octubre. Estados Unidos bloquea a la isla de Cuba y los rusos retiran los cohetes de la Isla.

 

En 1964 Khrushchev es destituido de sus posiciones y cargos en el gobierno y el PECUS, siendo reemplazado por Leonid Brezhnev. En 1965, el secretario de relaciones exteriores Andrei Gromyko visita El Vaticano. El presidente de Francia Charles De Gaulle visita de forma oficial la URSS. Mikoyan renuncia como presidente del soviet supremo y es sustituido por Nikolai Podgorny. En 1967, Rusia celebra el cincuentenario de la “Insurrección de Octubre” y del gobierno comunista.

 

En 1968 tropas soviéticas y del Pacto de Varsovia invaden Checoslovaquia, aplastando el movimiento democrático y de libertad conocido como “Primavera de Praga”. En 1974, el novelista Alexander Solzhenitsyn es arrestado y deportado por sus críticas. El físico nuclear Android Sacarov pide a las organizaciones internacionales la defensa de los Derechos Humanos en los países comunistas. Un año más tarde. Le es concedido el Premio Nobel de la Paz. En 1977, el presidente Podgorny es destituido del Buró Político del PECUS y en su lugar es nombrado Leonid Brezhnev, para sustituirle como presidente de la Unión Soviética.

 

En 1979, Brezhnev y Carter (presidente de Estados Unidos) firman el tratado de limitación de armas nucleares, llamado “Salt II”. Tropas soviéticas invaden Afganistán, apoyando un gobierno pro-comunista. En 1880, la ONU condena dicha invasión. Estados Unidos paraliza la venta de granos a la Unión soviética y deja de participar, como represalia (algunos más piensan que por tremendo miedo a perder ante los rusos) en los Juegos Olímpicos de Moscú en 1800.

 

En 1882 mueren Leonid Brezhnev y Yuri Andropov le reemplaza como secretario general del partido comunista. Dos años más tarde, en 1984, muere Andropov y, Konstantín Chernenko, es nombrado en sustitución suya. Viejo y enfermo, Chernenco no dura mucho, pues muere el 10 de marzo de 1985. Un día después el 11 de marzo de 1985 el líder de la Unión Soviética, el señor Mijaíl Gorbachov (a decir de muchos expertos tanto occidentales, como del Este y de la propia Unión Soviética, el presidente ruso con mayor inteligencia, carisma y simpatía que haya tenido la Unión Soviética. Un hombre con grandes cualidades y deseos hacer las cosas, un hombre con verdaderos deseos de renovación, cambio y justicia social.

 

 

Rusia la Grande: Las dimensiones de un coloso

 

Rusia no sólo es un país grande en cuanto a su extensión territorial, sino grande en cuanto a su importancia y su belleza cultural e histórica. La Unión Soviética cubre la superficie total de 22 millones 402 mil 200 kilómetros cuadrados; es decir, 15% de la superficie terrestre de nuestro planeta, una sexta parte de sus tierras o, si lo prefiere, toda la cara iluminada de la luna. Si desea ser otra comparación, la Unión Soviética es diez veces y medio más grande que México, nuestro país, donde tenemos una superficie de 2 millones 209,2000 kilómetros cuadrados.

 

El sólo asomarnos el mapa de la Unión Soviética causa pavor. Un pavor de asombro al comprobar la magnitud de su territorio. Un extenso y vasto dominio donde se conjugan 281 millones de habitantes de más de 100 nacionalidades, distribuidos en 15 repúblicas federales y 20 repúblicas autónomas, que son como agregados a las repúblicas federales. Además de esto, existen regiones autónomas y comarcas nacionales, como es el caso de los grupos étnicos particulares.

 

El nombre oficial de la Unión Soviética, conocido por nosotros, generalmente, con el nombre de Rusia, es Soyuz Sovétskij Sotsialistícheskij Respúblik; en pocas palabras Unión de Repúblicas Soviéticas Socialistas. Sus siglas en ruso son CCCP, donde la “C” se pronuncia como “s”” y la “p” como “r”. La capital de toda la Unión Soviética es Moscú, que se encuentra asentada en Rusia, una de las 15 repúblicas soviéticas.

 

Rusia se ubica limita al norte con el océano glacial Ártico; al oeste, con el océano Pacífico; al sur, con Turquía, Irán. el mar caspio y el mar Negro, lo mismo que Afganistán, China, Mongolia y la República Popular de Corea; al oeste, con Noruega, Finlandia, el mar Báltico, Polonia, Checoslovaquia, Hungría y Rumanía. Su división política se halla constituida en 15 repúblicas con sus respectivas capitales.

 

 

República                Capital

 

Armenia                             Ereván 

Azerbaiyán                        Bakú 

Bielorrusia                         Minsk 

Estonia                              Tallin 

Georgia                             Tiflis 

Kazajistán                         Alma Ata 

Letonia                              Riga 

Lituania                             Vilna 

Moldovia                           Kishinev 

Rusia                                 Moscú 

Tajikistán                          Dushambé 

Turkmenistán                   Asjabad

Ucrania                             Kiev 

Uzbekistán                       Tashkent 

 

 

Si estuviéramos hablando de Rusia exclusivamente, tendríamos que aclarar que su territorio es de unos 17 millones 75 mil 000 kilómetros cuadrados, donde habitan 147 millones de rusos; pero no sólo es Rusia, Rusia es la Unión Soviética. Rusia es un país inmensamente rico y de gran acervo cultural e histórico. Un país que es la culminación de un proceso histórico sorprendente originado principalmente desde Moscú. País cuyo idioma oficial es el ruso, pero en cuyo territorio se habla en múltiples lenguas y dialectos como el ucraniano, el bielorruso, el uzbeco, el turco-tártaro, el armenio, el gregoriano, el letón, el lituano, el yidish, el moravio, el estonio y muchos otros.

 

 

Algo más sobre Rusia: Su economía

 

La Unión Soviética es el país más extenso del mundo. Tan grande y tan extenso, que mientras unos duermen plácidamente, otros ya están laborando. Un territorio que comprende la mayor parte de Europa Oriental y nororiental, así como una vasta región de Asia central y oriental. Sus territorios parecen dilatarse por todos los confines como si nadie pudiera detenerlo. Los Urales, una única cordillera capaz de imponer de cortapisas, sus montes antiquísimos, muy erosionados. Además, en su parte central, su territorio se reduce a colinas que no superan los 500 metros de altura. Y, si al sur y al norte se le van más, estos raramente no sobrepasan los 1,600 metros de altura.

 

El territorio soviético es rico en minerales y yacimientos petrolíferos. Por otro lado, los bosques fueron, han sido y siguen siendo un poderoso imán en la búsqueda del oro. El país tiene una alta tecnología, que sólo la derecha ultra-occidental pudieran negarlo. El país, es cierto, adolece de muchas cosas, pero un inmenso país lo tiene todo: riqueza y pobreza, cosas buenas y cosas malas, que tiene esto y tiene todo. Pero si uno lo ve en forma franca y positiva, y si uno ve realmente las cosas tal y como son, se sorprenderá de la vida y economía de Rusia, la economía de la Unión Soviética.

 

La URSS, además de ser uno de los países más industrializados del mundo, es el segundo productor mundial de energía eléctrica. Y, si no es el mayor productor (no me refiero al exportador) de petróleo en el mundo y uno de los principales productores de carbón, hierro, minerales y cemento. Y, a pesar de que algunas veces se han visto escasos de granos y trigo, Rusia es uno de los principales productores y abastecedores de cereales y productores de grano. Ahora que, en lo que se refiere a su moneda, su unidad monetaria el rublo, el cual se haya actualmente (Julio de 1987), a una razón de 0.80 rublos por dólar norteamericano, Aunque es taza varíe en el mercado internacional y, generalmente, se tome a uno por uno. Sin embargo, cuando uno va a Rusia, a uno no le dan punto 80 rubos por cada dólar, o lo que es lo mismo 80 kópecs, que son los “centavos” en los que se divide cada rubro. En México estaríamos hablando de una relación de 1,725 peos por cada rublo ruso que deseáramos comprar.

 

 

Volando a Rusia

 

De nuestro país existen muy cómodos vuelos de Aeroflot, la línea nacional rusa que ve de la Ciudad de México hasta el territorio soviético. Soviética de Viajes y la compañía Aeroflot ofrecen magníficas excursiones, todo incluido por la bella Rusia, la Unión Soviética y algunos países del este. Yo le recomendaría que lo hiciera través de ellos, y así se evitaría los engorrosos trámites de visas y muchas cosas más. Otra opción, es obtener uno mismo la visa, viajar a través de Londres o Ámsterdam, tanto Aeroflot, la KLM holandesa o la British Airways, que hacen conexiones directas a Moscú. Son las líneas más económicas y las de mejor servicio.

 

 

Recorriendo Rusia y la unión soviética

 

Rusia es bella, toda la Unión Soviética es fabulosa. Vaya a donde vaya, encontrará siempre algo que le causará sorpresa y maravilla. Desde Armenia hasta Azerbaiyán; desde Bielorrusia, la Rusia Blanca, hasta las alegre Estonia, Letonia y Lituania; desde la majestuosa Georgia, hasta la pintoresca Kazajstán; y, desde la bella Moldavia hasta la increíble y hermosa Ucrania y Uzbekistán. Compruébelo por sí mismo y haga de su viaje un placer. No haga comparaciones, todos los países son diferentes. Cada uno de ellos tiene su grado de cultura y cada uno sus comodidades. Viajar por Rusia y la Unión soviética es conocer otro mundo, el mundo de los zares, el mundo del indescifrable misterio, el mundo de los rusos, de los durk (amigos) y de los továrish (camaradas).

 

Existen increíbles y fantásticos lugares a visitar. Empiece por Moscú, la gran capital. La Plaza Roja, el Kremlin y la Catedral de San Basilio. Continúe en Leningrado, una de las ciudades más bellas del mundo, asiento de los zares, lugar de museos, el Hermitage, donde encontrará estupendos teatros y el increíble Palacio de verano de los zares, San Petersburgo; vaya a Kiev, y contemple el Monasterio de Kiev-Pechersk y todos los edificios de arte sublime. Vaya luego a Tiflis, la capital de Georgia, hacia el Mar Negro la región de Yalta, el Cáucaso y Odesa.

 

Conozcan otros sitios y otros lugares cómo son Minsk, la capital de Bielorrusia, la Rusia Blanca. Luego está Estonia que es una de las repúblicas a admirar, un lugar que ha conservado el carácter europeo y dónde se dejan ver muchos aspectos occidentales en el vestir, su capital es Talín y es una ciudad hermosa por su gente y su arquitectura, totalmente reconstruida. Luego estarán Riga, la capital de Letonia, y Vilna, la capital de Lituania. Ciudades alegres Y de un color especial y usted debe conocer y admirar. Conozca luego Armenia, gente alegre y trabajadora con su capital Ereván. Y, finalice con algo de lo más bella que haya visto Samarcanda y Tashkent, en hermosa República de Uzbekistán.

 

 

Moscú: ciudad de ciudades

 

Moscú es la capital de Rusia y de toda la Unión Soviética. Fue fundada en el siglo X por Yuri Dolgoruki, príncipe de Suzdal. Desde el año 1325 fue el asiento fue el asiento de los grandes duques y posiblemente de los zares hasta que con se construyera San Petersburgo. Posteriormente, en 1918, Moscú fue nuevamente capital. Hoy está preciosa ciudad de ocho y medio millones de habitantes es una de las más bellas de Europa y del mundo entero.

 

Centro cultural político científico industrial de toda Rusia y la Unión Soviética, Moscú se antoja como un sueño misterioso a conocer, una ciudad de amplias calles y avenidas, grandes edificios históricos, monumentos, plazas, teatros y parques hacen que una visita a esta ciudad se vuelva inolvidable.

 

Moscú está intersectada por el río Moskva; es decir, el río Moscú. Tanto de un lado como por el otro podrá encontrar, sobre todo hacia el norte, innumerables sitios a conocer. Comience en la Plaza Roja y la Tumba de Lenin. Ver a su alrededor y admire la belleza del conjunto; por un lado, el Kremlin, el Mausoleo a Lenin, la Catedral de San Basilio y, por el otro lado más y más edificios que evocan una época esplendorosa.

 

Visite la Tumba de Lenin, donde permanece el cuerpo del gran líder ruso, que es un ritual que hay que apreciar. Si va en excursión a través de Intourist, esto es una buena forma de evitar la fila y entrar en forma más rápida y directa; pero, si usted quiere tomar parte de la vida cotidiana de los soviéticos, haga fila, haga cola junto a los rusos y moscovitas. En ocasiones se sorprenderá ver a parejas de novios con su atuendo nupcial, donde la novia va a depositar su ramo de flores como una ofrenda al famoso líder que diera lo mejor de sí por su patria.

 

Recorra la Plaza Roja por todos rumbos, es enorme. Conozca el Museo Central de Lenin y vaya luego al Museo Histórico de Moscú, que muestra una vasta colección de monedas, rublos y elementos históricos hasta llegar a nuestros días. Al salir de aquí, cruce la Plaza Roja y diríjase al a la preciosísima Catedral de San Basilio, tal vez, junto con el Kremlin, la estructura más representativa que más llama la atención en toda Rusia. Según cuenta la leyenda, luego de que la catedral fuera terminada, Iván el Terrible quiso que le sacaran los ojos al arquitecto que diseñó y construyó a fin de que no pudiese igualar su obra de tanta belleza. Y, aunque su interior no es tan descomunal como su exterior, vale la pena entrar.

 

Conozca ese bello y precioso edificio del Kremlin, centro del poder moscovita y de toda la Unión Soviética. Sesenta y nueve acres de terreno abrazados por dos kilómetros de fuertes murallas de 20 metros de alto y 10 metros de ancho, lugar que pareciese prohibido para entrar, pero para el que siempre habrá una entrada para el distinguido visitante, llámesele occidental o no occidental, llámesele moscovita, ruso, ucraniano, lituano, francés, italiano, alemán, checo, polaco, argentino, americano, canadiense, inglés o romano; aquí todos tienen cabida, aunque no a todos los recintos. Usted simplemente vaya, pregunte, conozca y disfrute.

 

Pasé por las calles de Moscú, súbase al metro y vea y palpe por sí mismo esta impresionante obra de arte e ingeniería, uno de los metros más antiguos del mundo, donde cada estación es un museo. Cuadros, pinturas, candiles, mármol. Todo el absoluto orden y con impresionante limpieza. Conozca las estaciones, como la de Ploshchad, donde el más rico y multimillonario capitalista tendrá envidia y no se le helaría la sangre al maravillarse de lujo tan extraordinario de esta bellísima estación del metro. La otra de ellas es todo u museo y la estación se llama Mayakovkaya. Recorra Moscú en metro, tranvía, autobús y luego dirigirse en metro hacia la Universidad. Vea el estadio donde se celebraron los Juegos Olímpicos de Moscú 1980.

 

Vuelva al centro de la ciudad y vaya y tomé un café. Típicos lugares para convivir con los moscovitas son el Kafe Moscva, el Kafe Ptitsa, el Kafe Stoleshniki, atmósfera íntima, pared de ladrillo limpio y luz de velas; el Kafe Ogni, en el décimo quinto piso del Hotel Moskva con buena, barata y excelente comida. Luego dos lugares diferentes y altamente recomendables, todo dentro de un ambiente ruso: el Kafe Sever, lugar donde se venden conos y helados, lo mismo que champaña rusa. ¡Excelente! Y que se toma como si fuera un simple refresco. Y, el otro sitio que mencionaba, diferente y al estilo y sabor ruso, es el Kafe Shchokoladnista, muy cerca de estación de Metro Oktiabriskaya, un lugar que se distingue por sus postres y pasteles especialmente de chocolate

 

No se pierda la oportunidad para asistir a una presentación del mejor ballet del mundo, el Bolshoi y, en caso de que no sea temporada, o que por algún motivo no pueda; ahora sí, no deje de ir al Circo de Moscú, un circo para grandes y chicos. Vea la alegría de los padres, cargando a sus hijos. Vea esa unión del pueblo ruso a los que no todas las veces se ve en otros pueblos ciudades y naciones, un espectáculo distinto, un circo de verdad espectacular donde uno convive con el pueblo ruso, un pueblo realmente que no es como lo pintan en películas neta y claramente tendenciosas.

 

 

Leningrado: la ciudad de los zares

 

Leningrado es la segunda ciudad en importancia de toda la Unión Soviética. Cuenta actualmente con 480,0000 habitantes y parece recordar la época de los zares y la historia de Rusia. Conocida antiguamente con el nombre de San Petersburgo, hoy en día Leningrado es una ciudad cosmopolita de gran actividad social. artística y cultural. Fundada por el zar Pedro I en 1703, bautizada con el nombre de su santo patrono, de 1712 a 1918 San Petersburgo fue el asiento y sede se los zares, lo mismo que la capital de Rusia. Su nombre actual, Leningrado, fue oficializado en 1924. Veinte años más tarde sería llamada “Ciudad de Héroes”, en virtud del arque y sitio que la ciudad sufriera por 900 días, de agosto de 1941 enero de 1943. Toda una gente llena de entereza, valor y fortaleza.

 

Visite aquí el Palacio de Verano de los zares y su Arco del Triunfo, la Columna de Alexander, la Estatua Ecuestre de Pedro el Grande, fundador de San Petersburgo. No deje de admirar y visitar el más famoso museo del mundo entero, el Museo del Hermitage, donde encontrará obras de increíble valor, joyas, pinturas, cuadros modernos, reliquias, estatuas. Recorra el río Neva, vaya al Parque de Petrodvorest y regresé al centro de la ciudad.

 

Suba a las nuevas líneas del metro y de tiendas cerca de la Catedral de San Isaac, en la Plaza Jyvenskaya, la cúpula de la catedral pesa nada menos que 100 kilo gramos de oro puro. Cerca de aquí sí halla la Plaza de los Decembristas donde, mirando hacia el Neva, encontrará ya mencionado Monumento a Pedro el Grande. Conozca algo de las increíbles maravillas que se dejan ver por todo Leningrado. Vea, entre y admire por dentro y por fuera las muchísimas catedrales, iglesias que circundan y tapizan la ciudad, la Catedral de Nuestra Señora de Kazán, la Catedral de Nicholsky y la Catedral de la Resurrección.

 

 

Rusia y sus lugares

 

Rusia y la Unión soviética tienen bellísimos y fabulosos lugares a visitar. Cultura trazada en los años mismos que se dejan ver en las diferentes repúblicas que la compone. En Ukrania (Ucrania) encontrará el sentir de un pueblo, Kiev es su capital. Centro industrial y cultural donde uno de sus mayores atractivos es la Catedral de Santa Sofía. Kyev (Kiev, en español) cuenta con dos millones y medio de habitantes y es uno de los sitios más visitados por la gente de la propia Rusia.

 

Luego habrá otros lugares algunos de la propia Ucrania como son Odesa y Kharkov. Luego estarán sitios milenarios y de otra cultura como son la república de Uzbekistán y sus ciudades monumentales de grandes monasterios como son Tashkent y Samarcanda. Habrá mucho que ver, Rusia es bella, toda la Unión Soviética es increíble.

 

 

 

IMÁGENES DE RUSIA

- UNIÓN SOVIÉTICA -

 

 


 

MOSCÚ

 


 

METRO DE MOSCÚ

 


 

MÁs DE MOSCÚ

 

 

 

 
 

LENINGRADO


 

 


 

HERMITAGE

 

 


 

HERMITAGE POR DENTRO

 

 


 

NOVGOROD

 

 


 

COMIDA TÍPICA

 

 

 

Aprendiendo el ruso

 

Aprender ruso no es tan difícil como se supone. Incluso sé de un amigo que estaba aprendiendo ucraniano. Hablar ruso puede resultar hasta sencillo, escribirlo puede ser un poco complicado. Los rusos emplean el alfabeto cirílico en su escritura. Muchas de estas letras tienen parecido al alfabeto griego, o al menos así parece. De cierto modo, uno pudiera leer lo que dice un rótulo, pero casi siempre es difícil comprenderlo. Pero, para quien quiera agregar un poco de lenguaje y al menos decir sí sabe algo de ruso, he aquí lo siguiente. Haciendo la aclaración que las letras que utilizó son las convenciones en nuestro idioma; es decir, sólo pongo la pronunciación. Así, “yo” se dice ya; “tú”, se dice ti; ispanski quiere decir “español”, el idioma. “Buenos días” se dice dobra yútra. Kakdyela significa “¿Cómo está?”; “Gracias” se dice spasiva. “Por favor” y “de nada” se dice pashálsta. “Sí”, se dice da y “no”, se dice nyet.

 

 

Dasvidanya

 

Dasvidanya o dasvidaña significa “Adiós”, “hasta luego”, “hasta pronto”; es decir, te veo, te extraño y volver a ti. Así es Rusia, un país envolvente lleno de recuerdos a medida que uno va conociendo un lugar que envuelve en su arte su historia y su cultura, la vida de un gran pueblo, el pueblo de Rusia y la Unión Soviética.

 

 

 

Música de fondo: “Kalinka”, música tradicional rusa.

 

 

           

 

 

 

Reportaje publicado en el periódico “El Porvenir” de Monterrey, México, el 12 de julio de 1987.

 

 


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