Ven a mi mundo

 

Europa        

 

 

Francia    

 

Federico Ortíz-Moreno *

 

 

País de cultura y elegancia. Tierra que viera nacer a grandes hombres como Napoleón, quien formara un gran imperio. Lugar de gran belleza en sus tierras y sus mares. País del vino y del placer. País de la excelente comida y el champán. País del idioma suave y dulce muy propio para el amor y el trato en diplomacia. Nación y territorio al que convergen millones de turistas que buscan de lo último y más nuevo. Gente que verá y subirá a la Torre Eiffel, al Arco del Triunfo y se paseará por Champs-Elysées. Gente que recorrerá el Vale de Loire, Bretaña y Normandía y gente que descansará y se excitará ante la preciosa Costa Azul. Todo esto es un solo país como lo es la bella FRANCIA.

 

 

 

 

Vamos a Francia

 

País de cultura y elegancia. Tierra que viera nacer a grandes hombres como Napoleón, quien formara un gran imperio. Lugar de gran belleza en sus tierras y sus mares. País del vino y del placer. País de la excelente comida y el champán. País del idioma suave y dulce muy propio para el amor y el trato en diplomacia. Nación y territorio al que convergen

 

Interesante

 

Hablar de Francia es hablar del mundo. Y es que la verdad, Francia  ha estado ligada  varias veces y por mucho tiempo a otros países. Sus conquistas  y sus victorias  hacían extender sus dominios más allá  de los mares y sus fronteras. Su influencia se ha dejado sentir no solo en Europa, sino en África y América, lo mismo que en la India.  Por eso, la historia de este maravilloso pueblo es de gran interés para todos aquellos que deseen conocer su desenvolvimiento a través de los tiempos.

 

Son los celtas, que en el año 1000 a.C., quiénes se funden con los primeros habitantes de las Galias dando origen, así, al pueblo galo que participo con su cultura y sus costumbres en civilizaciones  posteriores. Luego, en el siglo VI a. de J. C;  los griegos, sino también por los romanos, estableciéndose de este modo la provincia de Galias.

 

Del año 58 al 5 a. C;  la conquista de Julio Cesar pone fin a la, por decir así “independencia” del país galo, el cual es dividido en varias provincias. El cristianismo  llega  a las Galias a finales  del siglo I. luego, a partir del siglo III se suceden las invasiones de los bárbaros, entre ellos la de los germanos, los visigodos, los vándalos y los hunos. En el siglo V se establecen  en ella los francos, de raza germánica; y es, uno de ellos, Clodoveo, quien llega a reinar, junto a la dinastía  merovingia, este vasto territorio.

 

El poder  de los nobles va creciendo poco a poco. Los mayordomos del palacio transforman sus funciones en cargos políticos, a su vez, hereditarios. Carlos Martel, uno de ellos, detiene el avance musulmán en Potiers, salvando así, a la cristiandad. Esto, en el año 732. Más  tarde, en el 751, su hijo Pipino el Breve, apoyado por el Papa, depone al último rey merovingio y funda la dinastía carolingia. En el año 800, Carlomagno, nieto de Pipino el Breve, se corona  Emperador de Occidente  y da nombre a la propia dinastía carolingia, luego de haber sometido a los lombardos, a los àvaros y a los sajones.      

 

El  Imperio se desbarata por el Tratado de Verdùn (843). Le sigue Carlos II, apodado el Calvo, quien resiste la invasión de los normandos y ve imponerse el régimen feudal. Los capetos  substituyen  a  los carolingios. Luego,  en 1189 a 1223, Felipe II  reconquista la Normandía y establece en París la capital del país. Posteriormente, de 1226 a 1270 el prestigio de la corona y la autoridad  sobre los señores feudales aumenta, bajo el reinado de Luis IX. El siglo XIII es testigo de la hegemonía francesa bajo el reinado de Felipe IV el Hermoso, quien convoca a los Primeros Estados Generales. Fue el quien se enfrenta el papado y hace trasladar, en 1309, la sede pontificia a Aviñón.

 

Viene luego la Guerra de los Cien años, que termina con la acción heroica de Juan de Arco (1435), salvando a Francia del dolor y la derrota. Luis XI unifica la Francia políticamente y ensancha su territorio. Luego, las guerras religiosas constituyen nueva crisis. Más tarde, Enrique IV (1598). Protestante convertido al catolicismo, publica el Edicto de Nantes y vuelve el país a la calma. El Edicto garantiza la libertad religiosa. En el siglo XVII le sigue Luis III, quien asistido por el Cardenal Richeliu, conquista La Rochelle (La Rochela) y confirma la tolerancia para los protestantes.

 

Sigue el reinado de Luis XIV, el soberano más poderoso de Europa en el siglo XVII, pero las numerosas guerras comprometen la situación de Francia. Continúan los reinados  de Luis XV, monarca sin autoridad, que complica  a Francia en guerras inútiles. Los fracasos de política exterior en su reinado, la pérdida de la India y el Canadá, y la mala administración de Luis XVI, crean una crisis financiera, política, económica y social que provocan la Revolución  Francesa en 1789. Es entonces cuando el pueblo proclama la Republica.

 

Entonces, entra en escena Napoleón Bonaparte. De 1795 al 99, Francia es gobernada por un Directorio, el cual entrega el poder a Napoleón, luego de un golpe de Estado del “18 de brumario” (El “brumario” es el segundo mes del año republicano francés, equivalente al 9 de noviembre de un calendario normal).

 

En 1802 Estados Unidos compra a Francia el territorio de la Luisiana. Napoleón se proclama Cónsul  vitalicio y hereditario. En 1804 Napoleón es coronado Emperador. Luego, Bonaparte emprende campañas militares por toda Europa. En 1805, Napoleón es coronado Rey de Italia en Milán. Intenta llegar a Rusia y cenar en Moscú, pero el frio lo detiene. En 1815, Napoleón sufre la más cruel de sus derrotas. Los ingleses lo vencen en Waterloo. Se establece luego una Monarquía constitucional. Luis XVII gobierna hasta 1820.

 

En 1830 sube al trono Felipe de Orleans, quien promulga una nueva Constitución. En 1848 viene  una revolución obrera que derrota a Luis Felipe. Se proclama la II  República la cual deroga la esclavitud en las colonias y establece el sufragio universal. Luis Napoleón Bonaparte es electo presidente de la Republica. Le sigue otro Movimiento revolucionario  que es aplastado. Se establece la III  República, que promulga una nueva Constitución en 1875. Luchas sociales internas perturban la paz hasta que estalla la Primera Guerra Mundial.

 

Entre 1939 a 1945, La Segunda  Guerra Mundial se  inicia con el ataque alemán a Polonia. Francia es invadida por tropas alemanas, las que ocupan dos tercios del país. El gobierno se instala en Vichy. El general Charles De Gaulle huye a Londres con la consigna de “Francia Libre”. Las tropas aliadas desembarcan en Normandía el 6 de junio de 1944, poniéndose fin a la ocupación nazi. En 1946, la IV República se entrega a la reconstrucción del país.

 

En 1958 el electorado aprueba las reformas constitucionales  propuestas por De Gaulle, formulándose así la V República. En 1964 el Gobierno establece 21 regiones administrativas. En 1968, estalla la llamada “Revolución  de Mayo”, la “Revolución  del 68”. En París multitud de estudiantes salen a las calles a protestar contra el gobierno degolista. Los sindicatos obreros inician huelgas. De Gaulle disuelve la Asamblea y convoca a elecciones parlamentarias.

 

En 1969, un año después, el Presidente Charles De Gaulle renuncia a su cargo cuando un referéndum rechaza las reformas constitucionales por él propuestas. En 1976, por primera vez en la historia, la izquierda gana las elecciones departamentales. Más tarde, en 1981, François Miterrad, candidato del Partido Socialista, es elegido Presidente; mientras que, finalmente, el mes de marzo de 1986, Jaques Chiriac, del partido opositor, es nombrado Primer  Ministro del país.

 

 

La Francia actual

 

Francia tiene 547,026 kilómetros cuadrados  de superficie, área equivalente a la cuarta parte del territorio mexicano. Su nombre oficial es el de la “República Francesa “. En Francés: Republique Francaise. Llámesele como se le llame, France o Francia, este país de gloria y esplendor, belleza y elegancia, cultura e historia, arte y ciencia, encanto y diversión, es una de las naciones más ricas y poderosas del mundo.

 

El país limita al norte con el Canal de Mancha; al noreste con Bélgica  y Luxemburgo; al este con la Alemania Federal,  Suiza e Italia; al sur con el Mediterráneo, España y Andorra, y abrazando suavemente el principiado de Mónaco. Al oeste, Francia es bañada por el Golfo de Vizcaya.

 

 

Francia y su economía

 

La actividad económica de Francia se centra en la actividad agrícola. El país ocupa el primer lugar en el continente en este rubro y el primer lugar en el continente  en la producción de trigo. Un 60% de su superficie está dedicada  a los cultivos. País de gran importancia industrial y agrícola, Francia ocupa el quinto lugar en el mundo en cuanto a volumen de exportaciones. Una quinta parte de su superficie está cubierta por bosques.

 

Con grandes y excelentes regiones, Francia ocupa un primerísimo lugar en el mundo en cuanto a la producción  de vino. El país, por otro lado, es rico en minerales, especialmente el hierro y el Carón. Su excelente red fluvial de más de 12,000km. Y 5,000 más  de canales, que unen a los ríos, hacen  que el territorio francés pueda conectar el Canal de la Mancha, al norte, y el Mar Mediterráneo al sur.

 

 

El Turismo y la Moneda

 

El turismo es, así mismo, otra fuente importante de riqueza. Año con año acuden más de 35 millones de turistas de todo el mundo, quienes encuentran gran atractivo en el bello y pintoresco París, el Valle de Loire, la Normandía , la Bretaña, la región de Provence (Provenza) y la Costa Azul.

 

El país pudiera ser caro; pero, ¿qué no es caro en nuestros días?  La moneda de Francia es el franco francés, el cual se encontraba, al momento de escribir este artículo el martes 10 de febrero de 1987, a razón de 6.01 francos por dólar. Si hacemos la comparación con nuestro aun existente y aspirante peso, estaríamos hablando de 168 pesos por cada franco francés que deseáramos obtener.

 

Actualmente, el franco francés, junto al marco alemán es una de las monedas más fuertes  no solo en Europa, sino en el mundo entero. Para darle una idea de esto, le diré que en el mes de abril y mayo del año pasado (1968), la moneda francesa se cotizaba  a 7 y 8 francos en relación al dólar. Hoy  usted lo ve. El dólar ha caído, mientras que el franco ha subido.

 

 

Francia y sus regiones    

 

El país, de 55 millones de habitantes, está dividido 22 regiones y 96 departamentos. Su idioma oficial es el francés, aunque  en algunas regiones se habla el alemán, el bretón, el catalán o el vasco. Su nivel cultural es de los más elevados del mundo. Más de 47,368 profesores y más de un millón 114 mil estudiantes  universitarios  hacen de Francia un país con una cultura superior a la de muchas otras naciones.

 

Y si el nivel ce cultura es alto, la belleza de Francia va más allá que eso. Recorrer sus regiones es apreciar mil y un contrastes de cultura y esplendor, belleza y modernismo, pujanza y elegancia. Lugares que van  desde románticas  villas hasta sitios revestidos de fortalezas y castillos. Desde centros industriales, hasta lugares de arte y belleza histórica y cultural. Así es este país. Una nación llena de parajes que van desde los fértiles y verdes valles hasta las escarpadas montañas de blanca y  limpia nieve. Territorio que comprende desde París a la Rochelle, y desde Normandía hasta Costa Azul.

 

París es la ciudad  capital, centro administrativo de Francia,  y una de las ciudades más bellas del mundo. Vienen luego hermosas regiones como la de Champagne, región vitivinícola;  la preciosa Normandía, la región celta de Bretaña con su música y lenguaje original, y su pasión por la propia independencia, luego viene el Valle de Loira y su florecimiento de bella arquitectura francesa renacentista; le siguen los Alpes nevados, y, para terminar, la hermosa y preciosa Costa Azul.

 

Pero Francia no solo es esto, Francia es esto, y mucho más. Son veintidós regiones que conforman toda Francia.

  • París-Ills-de- France.  La historia de Francia se centra en cada rincón de París, en cada piedra, en cada iglesia y monumento de la Ills-de-france. Cada sitio tiene  su historia. Cada lugar una aventura y hecho a recordar. París, Versalles, el Sena, la Torre Eiffel, el Arco del Triunfo, Champs-Elysèes. Fointanbleu  y muchas cosas más.

  • Picardie.  Región llena de equilibrio, que combina lo rural con lo moderno. Picardie, región de hermosos  paisajes y hondonadas incrustadas con bellos pueblecitos de piedra blanca. Lugar de extensos bosques como Chantilly y Cousy.

  • Nor-Pais de Calais. Encrucijada en el corazón de una zona de 30 millones de habitantes, muy cerca de Inglaterra, Bélgica  y Alemania. Lugar de paisajes hermosos, entre valles de flores y molinos de viento. Estaciones de fama mundial como Le Tourquet, Boulgne y el puerto de Calais.

  • Normandie. La  Normandía. De las costas más  preciosas de Francia, tal vez la mejor. El Mont Saint Michel. El mar bañando, esculpiendo y labrando. Los imponentes y espléndidos acantilados. Las campiñas de doradas llanuras, la catedral de Ruán y el maravilloso  Mont Saint Michel.

  • Bretagne. La región de Bretaña. Más de 1,500km. De costas casi un tercio de litoral costero de Francia.  Más de 950 hoteles, 25 puertos, 50 ciudades y  centros turísticos. Aficionados a las carreras ecuestres y a la música de gaitas. La Costa Esmeralda, Molinos de Viento y museos prehistóricos al aire libre.

  • Centre-Val  de Loire.  El centro y Valle de Loira. Región de castillos y preciosos paisajes.

  • Pays-de la Loire. El país de Loira. Región y comarca de camlias. Mimosas y rosas. Una región situada entre dos mundos: el impetuoso  Atlántico y la tranquilidad del interior.

  • Poitou–Charentes. La región de la Rochelle, pueblito de maravilla. Comarca de marisma de Poitiers, la llamada “Venecia Verde”. Región de queso, mantequilla y cognac.

  • Limousin. Limousin es una región de mil  y una lagunas. Paraíso de pescadores  y gastrónomos. Lugar de paisajes suaves entre castillos e iglesias medievales. Típica y exquisita comida campesina y familiar.

  • Aquitaine.  Región  de clima excelente, tanto por sus días soleados como por la refrescante brisa y presencia del Atlántico. Región célebre por sus famosos  vinos. Burdeis, ciudad de elegancia y excelente vino, lugares y playas de arena bañada por mar.

  • Midi-Pyrènèes.  Los pirineos medios. Región de vivos colores y pequeñas ciudades y pueblos de ladrillos rosa. Región que  ha conservado celosamente los secretos de la cocina refinada. Visite Toulouse (Tolos), y saboreé  un exquisito vino o un Armaganac.

  • Champagne Ardenne. Champagne o Champaña  es la región de los grandes lagos lugar de riqueza histórica y cultural, y por supuesto, de la buena champaña. Visite Reins y su Catedral Gótica.

  • Lorraine Vosges-Alsace. La región  de Alsacia. Influencia  romana  y germánica. Parajes entre montañas  y bosques, ciudades y pueblos vestidos de historia. Estrasburgo, ciudad de bellísima catedral.

  • Bourgogne. Borgoña, lugar de grandes viñeros y región productora de los mejores vinos del mundo.     

  • Franche-Cmtè. Provincia que va del Ring al Ródano. Zona de montañas, frescura de verdes árboles   y aguas cristalinas, región atractiva por sus múltiples relieves e infinita variedad de lugares y paisajes.

  • Auvergne. Región volcánica y enredada mutación geológica. Altiplanos, montañas, cadenas y desfiladeros que ocultan en sus labradas rocas preciosas joyas y castillos, al igual que bellas iglesias románticas.

  • Rhone-Lore. Territorio en cuyo centro se haya la espléndida ciudad de Lyon,  Metrópoli industrial  y comercial. Ciudad de historia, arte y cultura y museos excepcionales.

  • Alpes-Savoie-Dauphine. Región de los Alpes y Saboya.  Centro de alpinismo. Lugar de esquí y recreo. Áreas verdes en verano y áreas blancas en invierno. Visite Grenoble, ciudad que fuera sede de los Juegos Olímpicos de Invierno de 1968.

  • Languedoc-Roussillon. Región de gran turismo. Aquí se encuentran Nimes, Narbonne y Perpignan, antigua residencia de los reyes de Marsella.

  • Provence-Alpes-Còte d`Azur.  Provenza, Alpes y Costa Azul ¿Quién no dejará de visitar esta espléndida y hermosísima región? Sol, aire puro, romance, amor aventuras, pueblos y ciudades típicas. Centros de turismo, diversión y estudio. Marsella, Aix-en Provence y muchos lugares más.

  • Riviera-Cote d`Azur. La Riviera y la Costa Azul. Lo mejor: sol y playa, arena y mar. Elegancia y frivolidad. Belleza y espectáculo. Niza, Cannes, St Tropez y Menton, Playas descubiertas al mar. Sol bronceador de cuerpos llenos de pasión. Gente que vive el momento y goza del buen lujo y el placer.

  • Córcega. Isla con maravillosas playas, vergeles y viñedos. Localidades pintorescas como Ajaccio, la capital Bastia y Calvi, influencia italiana combinada con sabor francés. Ajaccio fue el sitio que viera nacer a Napoleón.

 

Volando y llegando a Francia

 

Si está en México, un rapidísimo vuelo en un 747 de la Air France le llevara desde la ciudad de México, D.F., hasta el aeropuerto Charles de Gaulle en París. Claro que lo más cómodo sería hacer el mismo vuelo partiendo de Monterrey-Houston y luego de Houston-París. Así se evitaría el odioso aeropuerto de la capital de la Republica. La ruta Houston –París se hace a través de la misma línea aérea francesa Air-France, línea que ocupa el cuarto lugar en el transporte de pasajeros en rutas internacionales.

 

Salga de Houston, le conviene más, tome luego asiento en su 747 y en pocas horas estará llegando a París la “Ciudad e luz” tome una revista, colóquese los audífonos, pida un buen vino y aventúrese en eso que le gusta. Lea y disfrute de una buena revista o un periódico (llévese El Porvenir  y lea esta misma sección de Tópicos). Vea la película que le presenten en el vuelo, haga apuntes de lo que quiera hacer cuando llegue a París. Por dinero no se preocupe. Usted es rico y puede.

 

Si se anima, vaya hasta Washington o Nueva York y tome de ahí el supersónico Concorde. Que  tanto le puede  costar si usted se  merece eso y más…Ahora que, en caso de que esté usted ya  en Europa, pues haga uso del tren o del mismo avión. París y toda Francia están conectados diariamente y varias veces al día  en las principales ciudades  de toda Europa.

 

 

El Orient Express  

 

Si le gusta el lujo y la elegancia, súbase al fabuloso Orient  Express, este tren lo puede usted tomar ya sea en Londres  o en Venecia. También  puede hacerlo en algún punto de Suiza o Austria, ya sea Zúrich e Innsbruck. Si lo prefiere, puede hacerlo del propio París.

 

En tren es todo lujo. Habiendo tenido la experiencia  de haber viajado en él y subirme dos veces, la aventura  que aquí se vive es algo de otro mundo. Gente millonaria, artistas, industriales, banqueros, políticos y gente aventurera  se embarcan aquí  para darse cita en el “Veneci-Simplon Orient Express”, nombre completo de este lujoso tren, para revivir las aventuras y misterios que Agatha Christie relatara en su famoso libro.

 

Usted irá disfrutando del paisaje a medida que un pianista le deleita en bar con unas cuantas melodías mientras usted saborea su bebida favorita. Me recuerdo muy bien la primera vez que me subí. Fue algo que nunca olvidare. Mucha elegancia. En la noche la gente sale de “etiqueta” y las mujeres con vestido largo. Gente de todo tipo. Muchos sin importancia y otros más muy interesantes. Había un señor gordito, muy bien vestido, y lo único que hacia es estar sentado con una sola copa oyendo tocar el piano de cola. Solamente el,  otra persona y yo hicimos el recorrido completo. Salimos de Venecia, pasamos por insbruk, luego Zurich,  nos detuvimos un rato en parís, donde me baje a comprar postales y partimos de ahí, hasta llegar a Londres. Un viaje fabuloso de aventura que yo se lo recomiendo.

 

 

Llegando a París

 

París está considerado entre las diez ciudades más bellas del mundo. Para muchos la más bella. Llegar a parís es llegar a la “ciudad de luz”, la ciudad de la elegancia, la cultura y el buen vivir. Si llega en avión, usted estará arribando al Aeropuerto Internacional Charles de Gaulle o al Aeropuerto de Orly. Taxis, autobuses y línea de metro le llevaran de la terminal al mero centro y corazón de la capital parisina.

 

Si llega en tren, usted estará llegando a una de las seis estaciones que existen en Paris. La Gaure du Nord (Estación del Norte), la cual tiene conexiones en el Canal de la Mancha, Bélgica, Holanda, la parte norte de Alemania, Berlín y Escandinavia. La Gare de L’Est (Estación del Este) le llevara a la región este de Francia como Champagne. Alsacia, Zurich y Lucerna, lo mismo que Austria y la parte sur de Alemania. La Gare de Lyon (Estación de Lyon) sus trenes le transportaran hasta la región de Burdeos, a la región de los Pirineos. El Valle de Loire y hasta la misma España.  La Care St. Lazare (Estación de San Lázaro) le dará el “adiós” para ir Normandía. Por último, la Gare de Montparnasse (Estación de Montparnasse) le llevara hasta la región de Bretaña, Versalles y Chartres.

 

 

París

 

Ver París y morir. Yo diría “Ver Paris y vivir”.  La ciudad es todo un sueño. Paris es como la vida misma Una ciudad que respira arte. En cada calle  en sus cafés, en sus teatros en sus barrios y en su gente se halla vida, arte, cultura e historia. Una ciudad en que se aprende de día y  se vive de noche.

 

Vaya  a donde vaya, usted  sentirá la vida excitante de París.  En  el año 52 a.C., una pequeña Villa de pescadores llamada Luteia  ocupó el sitio de lo que hoy es París. En el siglo IV llegó a ser conocida con el nombre de Parisia y se convirtió en la capital de Francia en tiempo de los capetos. Hoy, parís es una enorme y preciosa ciudad de 3 millones de habitantes  y, si se toman  en cuenta los suburbios, la ciudad llega a los 9 millones 150 mil parisinos que viven y moran en esta encantadora “ciudad luz”.

 

Paris está dividido en 20 arraondissments o distritos. Cada uno de estos sectores gira como lo hicieran  las agujas de un reloj normal. El primer distrito se centra alrededor del Museo de Louvre, mientras los últimos y nuevos distritos se hallan girando en  las afueras de la ciudad. Dividida en dos, por el Rio Sena, el cual corre de oriente a poniente, la ciudad de París se caracteriza por su cuestión geográfica. De ahí que se hable de la Rive Gauche (Margen Izquierdo) para referirse a todo lo que se encuentra al lado izquierdo o sur de Sena, y la Rive Droit /Margen Derecho), para todo lo que se halla a la derecha o norte  del Sena.

 

Tradicionalmente, el Margen Izquierdo ha sido donde se encuentran los distritos bohemios, de artistas y estudiantes. Al  lado opuesto, al Margen Derecho, se encuentran las áreas de las grandes tiendas, los buenos restaurantes y los grandes boulevares.

 

Habiendo tenido la experiencia de haber vivido en París, no hay más que decir que la ciudad es preciosa y está llena de vida. París no es Francia, como tampoco Francia es París: pero no conocer París es no conocer el mundo. Los parisinos es gente muy amable si se les sabe tratar. Algunos turistas se quejan de que no hablan o no les gusta hablar inglés. Pero, si se fijan bien, a poco en Estados Unidos le hablan otro idioma que no sea el inglés.

 

Usted trate de hablarles en francés y decirles que no sabe hablar. Y, entonces ellos le ayudaran. Así es, y así son ellos. No hay ningún problema, son simpáticos y amables. Pero usted no se preocupe por el idioma, lo importante es vivir. Recorra París y entérese de sus secretos. Las parisinas son muy guapas y “sexys”, y el idioma no es tan difícil como uno cree.

 

París no es una ciudad de un día. Si la conoce lo sabrá. Mañana, tarde y noche, usted verá la vida y el sabor de París. Parisinos orgullosos, parisinos contentos y felices de vivir  en una ciudad de maravilla, arte, cultura y diversión. Cine, música y teatro; museos, exposiciones y lecturas. Todo para el que viene y todo para el que va. Gente que es libre  y goza de su libertad.

 

Vaya al Tour Eiffel (Torre Eiffel), esa enorme estructura de hierro y acero de 320 metros de altura y casi 100 años de existencia. Suba a la Torre y contemple desde lo alto, y en la noche, la preciosa vista de la ciudad a sus pies. Vea en uno de los pisos de la Torre la historia de la propia Torre Eiffel. Un interesante audiovisual que se presenta en una sala de cine de la Torre le mostrara lo anterior. Brinde con cerveza o brinde con champagne y recuerde París por siempre y para siempre.

 

Vaya ahora al Arc de Triopmhe (El Arco del Triunfo) en la famosa Plaza de la Etoile de París. Mandado construir por Napoleón en honor a su ejército victorioso. El Arco contiene en uno de sus muros una magnífica escultura de Rude, llamada “La Marsella”.

 

Las “Arquivoltas”,  las molduras que adornan un arco en su paramento exterior son dignas de fotografiarse. Abajo, y en medio del arco, la flama perpetua en memoria al Soldado Desconocido de Francia. Tome el elevador y  suba a lo alto del Arco del Triunfo. Vea hacia todas direcciones. Usted estará en el centro de la propia Etoile, la Estrella de París, llamada ahora Place Etoile-Charles de Gaulle.

 

Camine ahora por Champs Elysèes, la principal y más bella avenida de París. Grandes tiendas, oficinas de turismo, líneas aéreas, bancos, cinemas, cafés y restaurantes se dejan ver  a uno y otro lado de esta importante avenida. Tome asiento en uno de los múltiples cafés y siéntase parisino. Diga Bon jour o Bon soir y pida un café y un croissant con mantequilla. O tal vez mejor, un pan de chocolate. Delicioso… Mientras tanto, disfrute viendo la febril actividad de la vida de París.

 

Conozca ahora el Museo de Louvre y vea una de las pinturas más famosas del mundo: La Mona Lisa, obra maestra de Leonardo da Vinci. Y que es también llamada “La Gioconda”. Si se trata de esculturas, aquí en el Louvre se encuentra la famosa Venus de Milo. Recorra todo el Museo. Es excelente. Considerando uno de los tres museos más importantes del mundo, es algo que no se debe dejar para después. Vaya ahora a la Ile de la Cité, la isla de la ciudad, en mediación del rio Sena. Vea aquí el Palais de Justice (el Palacio de Justicia)  y la Cayhèdrale de Notre Dame (La Catedral de Nuestra Señora).

 

Usted nunca terminara de conocer París. Ya habrá día en que dedique un artículo exclusivo para la “Ciudad Luz”. Mientras tanto, corra ahora hacia el Jardín des Tuileries (El Jardín de Tullerìas.) un hermoso y placentero parque que se extiende  desde el Museo de Louvre hasta la Place de la Concorde (Plaza de la Concordia). Si le gusta el arte moderno, vaya al Centro de Arte y Cultura George Pompidou y al Museo Nacional de Arte Moderno. Cerca de aquí, se encuentra el  Forum de Halles, un inmenso centro comercial subterráneo con sucursales de las mejores y más afamadas tiendas de París. Entre aquí y conozca el famoso Museo de Holografía.  

 

Vaya a nuevos lugares: la Iglesia de la Madelaine, L’ Opera y el Bis de Boulogne. Visite  la Iglesia del Sacre-Coeur (Sagrado Corazón), iglesia de tipo romancesco- bizantino, enclavada en lo alto del barrio de Montmartre. Una vez habiendo visitado buena parte de París, acérquese a conocer otros rumbos y rincones de la vida parisina.

 

Vaya al barrio de Montparnasse y al Quartier latín (El Barrio Latino).  Conozca la Sorbonne, la famosa Universidad de la Sorbona de ParísCamine  por el Boulevard  de Saint Germain de Pres. Acérquese a  uno de los cientos de cafés y creperías. Pruebe algo típico francés y parisino. El ambiente es para usted.

 

 

Las noches en París

 

París es lo “non plus ultra” y la meca de la buena cocina. Si le gusta lo mejor, pues vaya a lo mejor: El Tour D’Argent, en el 15, quiai deTouville. Exquisita comida francesae internacional. Otro lugar es el Lucas-Carton-Alain Senderens, en el número 9 de la Place de la Madeleine. Muy cerca de aquí se encuentra otro magnifico restauran: el Maxim`s donde su nuevo propietario, Pierre Cardín, le ofrecerá la clásica comida francesa con imaginativos toques de elegancia  y buen gusto.

 

La vida nocturna es de París. Lugares “chic” son L’Apocalypse, muy popular con el afluente “jet set”. L’Atmosphere, mucho muy caro y exclusivo. Propio no de ricos, sino de millonarios, gente guapa, “Playboys”, artistas y grandes celebridades. Otros lugares son de Castle, sumamente “chic” y de los más difíciles para entrar. Por último, Le Garage, lo mejor en moda.

 

Antes de dejar París. Tal vez a usted le guste visitar y disfrutar de algunos de sus más importantes espectáculos, tales como el Moulain Rouge, el Lido y el Folis Bergere. Después de esto, de vuelta al reloj del tiempo y vuelva a comenzar. París es para toda la vida. Sin embargo, un día hay que dejarlo para así podernos dirigir a nuevos rumbos y horizontes de la bella Francia.

 

 

Provence

 

Provence (Provenza) le hará revivir su fe en el sur de Francia. Tierra y región hermosa como un paraíso entre las flores y viñedos, colinas alfombradas de verde pasto, bañadas entre refrescantes ríos y fuentes cristalinas. Pueblecitos típicos que se dejan asomar para uno poder vivir y suspirar.

 

Avignon, en español es Aviñon. Ciudad a orillas del Ródano, la cual fuera sede del pontificado entre 1309 a 1378. Seis pontífices vivieron aquí, huyendo de Roma, pacificando a los poderosos reyes franceses. La ciudad es toda belleza. Su grandiosa fortaleza medieval  es algo de lo mucho que ver, al igual que el Palis des Papes, el Palacio de los Papas. La fortaleza perdió mucho de su esplendor original durante la Revolución Francesa; pero aún así, la muralla es de enorme atractivo. Otro lugar a ver es la Catedral Notre Dame de Doms, y el “Puente Cortado” de Avignon: el Pont St-Benezet.

 

Aix-en-Provence  es la ciudad de las chispeantes fuentes y centellantes luces. “Aix” irradia una rara mezcla de tranquilidad y quietud con un sentido de emoción que vibra. El Cours Mirbeau es el foco central de este fenomenal ambiente. La ciudad combina juventud y alegría de estudiantes franceses quienes se dejan  ver por las calles, al igual que las personas de mayor edad, toda amabilidad y dulzura. Todos ellos, jóvenes y grandes, saludando  y diciendo “Buenos Días” al caminar. El Cours Mirbeau es la principal arteria de este pequeño pueblo lleno de vida. Cafés de uno y otro lado, tiendas, librerías (la ciudad es un centro estudiantil), cafés,  neverías, restaurantes, gente llena de vida y optimismo viviendo su mundo. Una ciudad atrayente y de gran cultura. Una pequeña ciudad  para vivir. 

 

 

La Costa Azul

 

Ver la Cote d’ Azur, la Costa Azul, es como tener ante sí un marco de paisajes de multidimensional belleza. Ir a la Costa Azul es vivir profundamente en un lugar lleno de sol, playa, agua, arena y mar. Transportarse a la Costa azul es contemplar las majestuosas playas de arena, piedra y roca donde  gente  vibrante e impetuosa viene a disfrutar y divertirse  en su soledad mar de color  azul.

 

La Costa Azul y la Rivera Francesa son algo único en el mundo. Todas sus playas, desde la conocida y bella Niza, hasta Cannes y St-Tropez, y de aquí, hasta otras igualmente típicas y hermosas playas como Menton y Beaulieu Sur Mer que son bellísimas. Salga de París  y tome el avión. Si le gusta la campiña, súbase al TGV, el tren rápido francés (Tren de Gran Velocidad), que va a más de 200 km por hora. O tal vez, prefiera usted subirse al famoso Train Bleu, el Tren Azul, que sale de París y va a lo largo de toda la costa azul.

 

 

Niza  

 

Es el mejor lugar de la Riviera, lleno de hermosas playas y espléndidos museos. Niza está conectada por aire, tierra y mar con todos los demás puntos importantes de la Costa  Azul. Los trenes van a la orilla del mar y la vista y paisajes que uno ve son bellísimos e imposibles de describir. Niza fue una colonia fundada por los fenicios en el siglo V a.C. en el siglo II se convirtió en el pueblo romano de Nicaea. Después, a excepción de un muy breve periodo, la ciudad perteneció de 1388 a 1860 a la Casa de Savoya. Niza viene de “Nicaea”, y Nicaea significa “victoria”. Así pues, Niza es como la victoria de los mares, la victoria de sus playas y su costa.

 

Niza no se puede describir con palabras. Hay que ver no solo para creer, sino para  empezar a vivir. La majestuosa Promenade des Anglais, recorre suavemente lo largo de la costa nicense. Un paseo primoroso con playas por un lado y hoteles de lujo por el otro. Un sinfín de cafés y restaurantes, moderados y de lujo en todo Niza. Paséese  por las playas y vaya luego a la zona pedestre de Place Massène, lugar lleno de boutiques, bares, cafés y restaurantes.

 

Camine y recorra la Promenade. Vea el ambiente de la Rivera Francesa. Tome todas las fotos que desee. Encontrará productores de cine filmando películas, tal vez lo contraten para un papel importante.  Visite, aunque sea de ligera pasada, el famosísimo Hotel Negresco, cuyas habitaciones por una sola noche llegan a costar más de 2 mil dólares (algo así como poco más de dos millones de pesos diarios).

 

Vaya ahora al Museo Matisse y al Museo  nacional Marc Chagall, excelentes museos que no debe desaprovechar la oportunidad de ver. Aquí mismo, en Niza, admírese ante una hermosa joya arquitectónica: La Iglesia Rusa. Cerca de Niza, a un kilómetro de la ciudad, acuda a la Fundación Maeght, donde descubrirá excelentes trabajos de Miró, Calder; Matisse y Chagall.

 

Habiendo vivido por espacio de un mes en la Costa Azul, muy cerca de Mónaco, a cinco minutos de Monte Carlo, que mejor que pasearse por toda la costa. Todo en realidad queda cerca. Los trenes de la Costa Azul lo llevarán de un lado a otro en escasos minutos. El trayecto de Niza a Mónaco es de 20 minutos, y el recorrido de Niza a Cannes es de 30 minutos. Niza es el centro del trayecto. Conozca y disfrute de otros lugares como: St-Tropez, Beaulieu Sur Mer, Villefranche, St Raphael y Menton.

 

En toda la Costa Azul podrá encontrar pequeños pueblos típicos villas francesas a donde gente de todas partes del mundo vienen a vacacionar. Las preciosas aguas del Mar Mediterráneo y sus hermosas playas es el atractivo principal. El costo de la vida es alto, igual o más que en París. Lujosas villas y fincas, lo mismo que “townhouses” se dejan ver a la orilla de la playa y de sus costas. Y, aunque parezca increíble, muchos de estos precios son bastante asequibles, comparados con los precios de habitaciones supuestamente de lujo, en la Colonia del Valle, aquí en Monterrey. Un pequeño apartamento en la Costa Azul con vista al mar, le puede costar alrededor  de 147 mil francos. Incluye 2 recamaras, baño, garaje, cocineta, sala, comedor, alfombra, servicios y clima. Por este mismo precio no creo que consiga algo igual de lujo en Monterrey. Estos 247 mil francos equivalen a 41,098 dólares; es decir, unos 41 y medio millones de pesos. Usted compara y decide donde le sale más barato; si aquí, o allá.

 

Y ahora, que ya tiene casa, disfrute y dese la gran vida. Deslácese ahora hasta Cannes, la ciudad del Festival del Cine. Año con año, artistas y productores de todas partes del mundo acuden a esta preciosa ciudad a presentar las mejores producciones  cinematográficas. Habiendo visitado este lugar  durante el mes de mayo, me tocó en suerte asistir durante la época del Festival.

 

La ciudad estaba repleta de gente guapa, artistas de todas partes, jóvenes y viejos, gente de mundo y de todos los rincones. En esta época, mesas de cafés y restaurantes son compartidas por todo mundo, pudiendo uno platicar la más bella de las artistas o con el mejor productor del mundo.

 

 

“Au Revoir” y hasta pronto, Francia!

 

Decir “au revoir” no es decir “adiós”, sino hasta pronto, hasta volvernos a ver. Es como un “hasta luego”. Es un querer volver a pisar esta tierra con su encantadora música y vida parisina. Es desear volver a un país de gran atracción turístico por su gran  sentido cultural e histórico. Un  país de gran sentido  político y social que en su lema lo dice todo: Liberté, ègalitè et fraternitè. Libertad, igualdad y fraternidad. Algo que siempre encontrará, vaya a donde vaya, desde París a Normandía o desde Bretaña a la Costa Azul, por todos rumbos y rincones encontrará  belleza y hermosura en la preciosa FRANCIA.

 

 

Música de fondo: "Champs-Élysées", tema original de Joe Dasin.

 

 

 

                 

 

 

Artículo aparecido en el periódico “El Porvenir” de Monterrey, México, el 15 de febrero de 1987.

 


 

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