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Escocia

 

Federico Ortíz-Moreno *

 

 

Tierra de hermosísimos paisajes y gente súper amable. Lugar donde sus habitantes, los escoceses, respiran alegría, ofreciendo una personalidad y tradición diferente muy propia de ellos y que, en algunos lugares, difiere en mucho del resto de Inglaterra. Este país, que forma parte del Reino Unido, de la Gran Bretaña, es como un paraíso lleno de praderas y montañas; un lugar de valles, ríos y nieve por donde corre el agua y el whisky; un sitio donde se oye el sonido y el cantar de gaitas, y donde la alegría de esta linda gente se ve brotar en este gran país: Escocia.

 

 

 

 

Escocia y su historia

 

Rodeada en su gran mayoría, casi por océano, en el extremo y salvaje norte de Inglaterra, Escocia ha sido un entrecruce de civilizaciones sajonas y nórdicas. Sus preciosos paisajes representan para Escocia lo que los hechos lo son para la historia, Una historia que forma parte de la Gran Bretaña y que los escoceses le imponen su sello muy personal haciendo de ello no sólo una leyenda, sino una historia que se reafirma día a día.

 

Conocida antiguamente como Caledonia, Escocía ya era conocida y nombrada desde antes de 1707, fecha en que se una a Inglaterra, para formar lo que hoy es la Gran Bretaña. A Escocia ya se le oía desde el siglo I. Celtas, romanos, escandinavos, nórdicos y sajones, dieron vida a este hermoso país, que en el siglo IV se convirtiera al cristianismo.

 

En el siglo XVI se introduce la Reforma y surge la tragedia de María Estuardo que pugna con Isabel de Inglaterra, quien ordena su decapitación. Más tarde. Inglaterra y Escocia se unen bajo el reino de Jacobo VI de Escocia (hijo de María Estuardo).

 

La historia demuestra cierto tipo de rivalidad entre escoceses e ingleses. Tipo de “pique” o rencor que siempre ha existido. Esto ya desde que los reyes de la familia accedieran dos veces al trono de Inglaterra. Es de notarse que los Estuardo perdieron dos veces el trono a manos de los ingleses rebeldes. La primera ocasión, durante la Guerra Civil de 1640; y posteriormente, después de la Revolución Gloriosa de 1688.

 

La historia continúa y siguen, no obstante, las luchas; hasta que en el siglo XVII, Oliverio Cromwell, señala definitivamente el Predominio de la Unión, Es cuando, en 1707, Escocia e Inglaterra se unen para formar lo que hoy se conoce como la Gran Bretaña.

 

Dos Rebeliones Jacobinas, una en 1115 y otra en 1145, son fácilmente aplastadas. Fue entonces cuando los proscritos cIanes ingleses declaran ilegales las kitts, (las famosas faldas cortas) utilizadas por los escoceses; faldas que llevan en español el nombre de “toneletes”). Se prohíben. Asimismo las gaitas y muchas otras cosas muy propias de los escoceses.

 

Con el tiempo la situación va limándose y mejorando. Se forma un gran país: el United Kngdom (El Reino Unido), compuesto por Inglaterra, Escocia, Gales e Irlanda. Ahora, cada uno de ellos con su propia historia, entre ellas, la de Escocia.

 

Hoy, Escocia se maneja en forma independiente, teniendo su propio gobierno, su propio Banco Central, el Bank of ScotIand, y su muy propio estilo de vida. El formar parte de la Gran Bretaña no ha sido obstáculo ni barrera para que Escocia se mantenga firme e independiente.

 

 

Viajando a Escocia

 

Quien desee viajar a Escocia, es muy sencillo. Lo único que tiene que hacer es llegar a Londres o alguna ciudad importante de Inglaterra y de ahí transbordar de avión a tren hacia Escocia. Existen, sí, algunos vuelos desde Escocia hacia algunas ciudades europeas, pero lo más cómodo y seguro es hacerlo a través de Inglaterra.

 

Si usted viaja en avión, existen excelentes vuelos diarios unas 5 ó 6 veces al día, tanto del Aeropuerto de Heathrow, en Londres; o bien del Aeropuerto de Gatwick, también en Londres, hacia Edimburgo o hacia las dos ciudades más importantes de Escocia.

 

En caso de que viaje en tren, existen excelentes recorridos en el famoso Expreso a Escocia. Existen muchas salidas diarias para diferentes puntos del país, entre ellos: Edimburgo, Glasgow, Inverness, Aberdeen y muchos más. Los trenes son súper cómodos, muy rápidos y bastante económicos. Actualmente, se está implementando un tren, cuya velocidad alcanza ya, en ciertos tramos, entre los 177 y 225 kilómetros por hora. La mayoría de los trenes, tanto los de primera como los de segunda clase, llevan servicio de bar, cafetería, restaurante y muchas cosas más, entre ellas teléfono, puertas corredizas automáticas entre vagón y vagón, y aire acondicionado y calefacción.

 

 

Evocando Escocia

 

Habiendo vivido tres veces en Inglaterra, la primera vez en1972, la segunda en 1973 y la última en 1975, nunca se me había hecho poder viajar a Escocia. La veía tan cercana, que se me hacía tan fácil legar a ella, y tal vez por eso, en realidad, nunca lo intenté. La última vez, en 1975, cuando estuve un año estudiando en Cambridge, me había de cierto modo propuesto viajar a Escocia. Sin embargo, cosas del destino y épocas de estudiante, en que uno no siempre puede gastar lo que desea, me impidieron conocer este bellísimo lugar.

 

Ya muchísima gente me había platicado de los hermosos paisajes de Escocia. Su gente, sus pueblos, sus ciudades. La alegría, la hospitalidad de los escoceses es algo de lo mucho que oía. Todo esto lo creía y así fue. Pero al ir, comprobé esto y más. Algunas veces lamenté no haber ido a Escocia antes. Pero, así es la vida. A veces uno pierde oportunidades porque se ven tan cerca y tan a la mano, que uno las hace a un lado, creyendo que al rato las tendrá. Así me pasó con Escocia. Pero hoy, que la conozco, no puedo dejar de recomendarla ampliamente, como ya me lo habían dicho amigos de varias partes del mundo; ir, conocer, gozar y vivir unos cuantos días en este hermoso lugar.

 

 

Cómo llegar a Escocia

 

Lo primero que tiene que hacer es llegar a Londres y ahí tomar un avión de la Brltish Airways o Brltish Caledonian, y en 45 minutos, máximo una hora, estará arribando al Aeropuerto de Edimburgo. Si viaja en tren, el Intercity 125, el Aberdonian Express, que lo llevará desde la Estación Kíng's Cross, en Londres, hasta el mero centro y corazón de la ciudad capital de Escocia: Edimburgo.

 

El lujoso tren le llevará en 5 horas a través de ciudades tan importantes como York y New Castle. Usted puede por hacer este viaje de 856 kilómetros ya sea de un solo “tirón”, o bien hacerlo en cómodas escalas, pudiendo bajar ya sea en York, preciosa ciudad de la que hablaremos cuando lleguemos a Inglaterra, o bien, haciendo un descanso en New Castle y abordar el siguiente tren que le lleve hasta Edimburgo. Diariamente existen más de 20 salidas desde London King's Cross hasta la capital escocesa donde negaría a la modernísima Waverly Train Station de Edimburgo.

 

El recorrido en tren es precioso. Uno va muy cómodo y admirando el pasaje. El viaje se hace rápido, pues en dos horas ya estará en York, ciudad inglesa de increíble arquitectura. Una ciudad amurallada que cuenta la historia de los condes de York. Usted podrá permanecer aquí dos, tres o más horas con el mismo boleto que compró y luego continuar su viaje hasta Edimburgo. Pero cuando hablemos de Inglaterra, sabrá que York es para quedarse más de un día. Por eso yo le aconsejo que continúe su viaje y disfrute del paisaje.

 

 

       

 

Notará muy pronto a través de las grandes ventanas, que el paisaje empieza a cambiar. El panorama se vuelve diferente. Los campos, las siembras las ovejas, los borregos, el ganado. Apreciará usted el contraste entre la campiña inglesa y el suelo de Escocia. Ambos muy bellos y cada uno con lo propio característico de sí.

 

Como le dije, viajar en este tren es muy cómodo. Todos los trenes, incluso los de segunda, llevan aire acondicionado y calefacción, están alfombrados y poseen puertas corredizas automáticas. Llevan bar, cafetería y restaurante. Los precios son bastante económicos, sobre todo si uno compra de antemano el boleto completo de ida y vuelta.

 

Acomódese en su asiento. Verá que estos son más confortables y cómodos que los de primera clase de los de un avión cualquiera aquí en México. Además, los asientos de este tren son aún más amplios.

 

Disfrute del viaje. Haga desde el tren una llamada por teléfono para reservar un buen hotel. Entérese de la próxima parada a través del sistema de comunicación interna, donde le informarán como si fuera en avión, de la hora exacta de llegada, los puntos donde va pasando, las posibles conexiones y horas de partida, y la temperatura de la ciudad a la que viaja.

 

 

Escocia y sus ciudades

 

Escocia, o Scotland, como dicen los ingleses y escoceses, forma parte del Reino Unido junto con la Gran Bretaña. Con una superficie de 771,171 kilómetros cuadrados. Escocia cuenta con un territorio en extensión similar a la mitad del Estado de Coahuila, aquí en México, que tiene 149,982 kilómetros cuadrados. El país limita o está circundado casi enteramente por agua. Sus límites son: al norte y al este, el Océano Atlántico; al este, se halla el Mar del Norte, y al sur, colinda con Inglaterra.

 

Escocia es un hermoso y bello país de 5 millones 200 mil habitantes, aproximadamente. Su territorio se encuentra dividido en tres regiones: 1) Higlands (La Tierras Alas del Norte); 2) Lowlands (La Tierras Bajas) y 3) South Highlands (Las Tierras Altas del Sur). La capital de Escocia es Edimburgo, preciosa ciudad, limpia y bien delineada, de 66,000 mil habitantes. Lugar lleno de parques, monumentos y castillos.

 

Otro lugar es Glasgow, importantísima ciudad industrial de 1:865,000 habitantes, gran centro de trabajo y de gente simpática y súper amable. Por último, está Inverness, la capital turística de las Highlands. Hermoso pueblo y ciudad de 37,000 personas, lugar de la leyenda –para muchos, realidad- del famoso Monstruo de Loch Ness. El “monstruo” o “animalito” del Lago de Loch Ness.

 

 

Edimburgo

 

Edimburgo es una de las principales y más bellas ciudades de Europa. Conocida como “La Atenas del Norte”, esta ciudad, la capital de Escocia, difícilmente dejará que el más impasible e imperturbable de los visitantes pueda dejar de admirar la elleza de esta ciudad. Y es que ver esa Princess Street y sus jardines (la Calle Princess y sus jardines), es algo especial. Sobre todo y si se contempla esa preciosa y rnagnífica. vista nocturna del Edimburgh Castle (El Castillo de Edimburgo).

 

La ciudad está situada alrededor del Castillo construido en el siglo XII, por Edwin, Rey de Northumbria (Villa de Edwin), convirtiéndose, en 1450, en la capital del Reino de Escocia. La ciudad es realmente hermosa; tal vez, uno de los poquísimos centros culturales mundiales que retienen el encanto y amigabilidad de una pequeña ciudad.

 

Muy cerca de la Estación de Tren, la Waverly Train Station, se encuentra la Oficina Nacional de Turismo de Escocia, la que le proporcionará una magnífica lista de “tours” que lo llevarán a conocer toda la ciudad, así como a otros puntos y rincones de Escocia.

 

Lo primero a ver es, como ya le mencioné, es el Castillo de Edimburgo, rodeado por la Muralla Prohibida. Desde sus  almenas y ventanas usted podrá apreciar llamada ría que lleva el nombre de “Forthto Fife”. Esta ría es un tipo de entrada o ensenada amplia que forma el mar en la costa de Escocia. En este caso, en Edimburgo.

 

 

No deje de ver la Queen Margaret's Chapel (La Capilla de la Reina Margarita), el edificio más antiguo de Edimburgo, que está situado dentro de los muros del castillo. Caminando hacia el Palacio, pasará a través de la morada y aposento medieval llamada Gladstone's Land (La Tierra de Gladstone) y la Lady Stair's House (La Casa de Lady Stair), un conjunto de casas o “townhouses” del siglo XVIII, que contienen la llamada trinidad literaria de los escoceses: Robert Burns, Sir Walter Scott y Robert Louis Stevenson.

 

Otros lugares son la High Kirk de St. Giles con su aguja coronada por augustas filigranas y contrafuertes. Vaya ahora a la Nationa Gallery (Galería Nacional), que contiene una vasta colección de los Grandes Maestros, incluyendo la Madonna, obra de Rafael. De aquí, vaya a los Botanic Gardens (Jardines Botánicos). En medio de ellos encontrará la National Gallery of Modem Art (la Galería Nacional de Arte Moderno).Existen piezas y trabajos de Henry Moore, dibujos de Picasso y exhibiciones mensuales que van rotando periódicamente.

 

Al salir de aquí, diríjase al City Art Center y a la Fruitmarket Gallery (Centro de Arte de la ciudad y la Gelería del Museo Frutal). Ambos lugares se encuentran a la vuelta de la Estación de Tren, llevándose a cabo, en dichas galerías, excelentes exposiciones de pintura, moderna y tradicional: Para terminar, acérquese, vea y compre algo de la tradición escocesa y de Edimburgo.

 

Le aconsejo que vaya y entre al Scotisch Center y compre un magnífico sweater. Son de magnifica calidad. Aquí también, en este centro encontrará bufandas, faldas típicas “escocesas”, un buen whisky, y una buena gaita. Compre todos los “souvenirs” que quiera y conserve este o estos recuerdos o regalos que le ofrece Escocia.

 

Paséese por toda la ciudad. Suba a un autobús de dos pisos. Camine por la Princess Street (la Calle Princess). Vaya nuevamente al Castillo de Edimburgo y contemple desde ahí la ciudad.

 

Vaya ahora al Palacio de Edimburgo, en pleno corazón del Castillo existe una magnífica exhibición de las insignias reales de Escocia: Corona, cetro y espada, lo mismo que otros tesoros de los escoceses. La Holyrodhouse (la Casa del Santo Crucifijo) es rica en recuerdos y memorias de la turbulenta vida de Mary of Scots (María de los escoceses).

 

Edimburgo es una ciudad también para divertirse. Vaya a un buen restaurant o a un “Pub” de gran ambiente. Una buena comida, unos exquisitos bocadillos; un delicioso scotch (como ellos le llaman al whisky). O pruebe una rica cerveza. Escuche música, platique con alguien, cante, baile y diviértase con la alegría de los scots (los escoceses).

 

 

Glasgow

 

Glasgow traza sus inicios en una pequeña iglesia que San Kentigern (o San Mungo), apóstol de los escoceses, construyera en el año 543. El pequeño pueblo, ya para 1178 se había transformado hasta llegar a convertirse en villa. Y ya para 1636, era ya considerada una ciudad. Actualmente, Glasgow es el principal centro laboral de toda Escocia. Sus ya casi 2 millones de habitantes (1:855,000 personas), son gente sumamente simpática y amigable que le invitarán a conocer la ciudad, a divertirse y pasear un buen y largo rato.

 

Recorra la ciudad y conviva con su gente. Conozca la Universidad de Glasgow, Casa de Estudios con 500 años de historia, la cual se encuentra enclavada en la colina divisando el Parque de Kelvingrove. Sus más de 40,000 estudiantes hacen de esta ciudad una de las más alegres y animadas de toda la Gran Bretaña.

 

 

Inverness

 

El norte de Escocia es precioso. Existen varios puntos de interés, entre ellos Inverness y Aberdeen. El más conocido es Inverness. Esto, por una razón muy especial: El famoso Lago de Loch Ness (o, simplemente el “Lago Ness”. En escocés, la palabra “loc” significa “lago”, donde se cuenta la historia  de las misteriosas del famoso, “Monstruo Nessie”: El Monstruo de la Laguna Ness.

 

Esta pequeña ciudad tiene unos  37,00 habitantes y es bella, en verdad. Para llegar aquí, tome el tren que le llevará directamente de Edimburgo hasta Inverness. El recorrido es sumamente bonito. Verá innumerables pueblitos y ciudades que le llamarán la atención, especialmente Pitlochry. Hermosísima  ciudad de edificios antiguos que son iluminados de noche y que dan una vista estupenda y majestuosa de esta ciudad.

 

Llegue a Inverness y siéntase cómodo. Alójese en uno de los típicos y muy buenos hoteles que la ciudad ofrece. Existen varios: La Colledon House es una mansión del siglo XVIII; el Station Hotel, a la salida de la Estación del Tren; o, pruebe uno de los tantos hoteles a orillas del precioso Ness. Yo le recomendaría el Palace Hotel, situado en el Núm. 8 del Ness WaIk. La vez que estuve allí, me tocó un cuarto en la mera esquina, divisando desde lo alto de un tercer piso, una vista increíble. Al frente tenía, sólo cruzando, la calle al rio Ness, la Catedral de la ciudad. En realidad una preciosa vista, sobre todo en la noche, en que se encuentra todo iluminado y se oye el correr y la tranquilidad y serenidad del rio.

 

 

Inveness es el centro y corazón turístico de Highlands. Ciudad llena de turistas que desean conocer Escocia y conocer el mundo. Visite primeramente el Cawdor Castle (El Castillo de Cawdor), una fortaleza espléndidamente bien conservada donde cuenta la leyenda que Macbeth asesinara al Rey Duncan de Dinamarca.

 

 

Paseando por Inverness

 

Pasee por la típica ciudad. Conozca las inmediaciones y riveras del río. Conozca el Castillo de Inverness, un castillo relativamente nuevo, construido en la cima de la colina, entre los años1834 a 1846 y, actualmente ocupado por el Tribunal y Oficio Administrativo.

 

Aproveche para hacer unas cuantas compras y de ahí tomar un “tour” que lo lleve al famoso Lago Ness, lugar donde se cuenta aparece el increíble Monstruo del Lago Ness.

 

Existe un Museo que cuenta detalladamente los estudios que se han hecho, todo con películas (falsas y verdaderas), fotos (reales y compuestas), lo mismo que pruebas fehacientes de su existencia. La exposición es bastante interesante y le permite descansar y relajarse.

 

Por último, vaya al Urquhart Castle (EI castillo de Urquhart). Las ruinas de un castillo que asentado en una hermosa colina divisa el famoso Lago Ness. Se dice que aquí en este punto es donde más veces se han dado las apariciones del famoso Monstruo.

 

 

Algo más sobre Escocia

 

Pensar en Escocia es pensar en un lugar típico y diferente. Un lugar donde sus hombres visten faldas, tocan gaita y beben un buen scotch. En realidad, Escocia es eso y más.

 

Escocia es un país que tiene sus muy propias costumbres. Comida, bebida y alegría llenan su mundo. Mezcla de gente bohemia y gente trabajadora. Escocia finca su economía en una rica agricultura, en la minería y en productos tan importantes como la lana y la hulla.

 

La moneda del país es la Scottish Pound (libra escocesa); o bien, la British Pound (libra inglesa). Ambas son de igual valor. Con la diferencia que la libra esterlina (la libra inglesa) puede ser utilizada en ambas partes, tanto en Inglaterra como en Escocia; mientras que la libra escocesa (del Banco de Escocia), no puede ser utilizada en Inglaterra, sólo en Escocia. Pero si usted tiene libras de Escocia y las quiere cambiar en Inglaterra, esto lo puede hacer sin la menor dificultad. Sólo vaya a un banco y lo harán con mucho gusto y sin cobrarle ningún tipo de comisión.

 

Actualmente,  al 20 de enero de 1987, fecha en que escribo este artículo, la libra esterlina y la libra escocesa se cotizaba a razón de 1.47 dólares por libra. Es decir, que la libra esterlina o escocesa vale más que el dólar. En pesos, por otra parte, nuestra moneda se hallaba para estas mismas fechas a razón de 1,413 pesos por libra esterlina o escocesa.

 

 

El idioma

 

En Escocia se habla el inglés, con un acento muy típico de ellos y bastante diferente al de los ingleses o de los americanos. Sin embargo, muchos de ellos conservan la tradición de su propio idioma el scottish, idioma muy propio de ellos y del cual transcribo algunas diferencias.

 

Por ejemplo, en inglés se dice “yes” (sí), ellos dicen “aye”. Mientras que los ingleses dicen “bridge” (puente), los escoceses dicen “brig”. En inglés “big” significa “grande”. Para los escoceses esto significa “construir”. En inglés, “cry” significa “llorar”, para los escoceses esto significa “llamar” o “nombrar”. En inglés, “to do” significa “hacer”, pero los escoceses dicen “dae” (hacer). Por-último otras palabras diferentes son “siller” ("money": dinero), “reid” (“red”: rojo) y “miter” ("mother": madre).

 

 

Visitar Escocia

 

Tierra de majestuosas montañas, praderas, lagos y ríos. Lugar de gente alegre con tradiciones muy propias de ellos. Tierra de libertad para el paseante y amantes de la belleza que busca conocer nuevos mundos. Nueva gente. País de gaitas, faldas y scoth. País que ofrece lo mejor de sí y donde su gente, los scots, los escoceses, brindarán por usted y por Escocia.

 

Música de fondo: "The Celts", tema original de Enya.

 

 

Artículo aparecido en el periódico “El Porvenir” de Monterrey, México, el 25 de enero de 1987.

 


 

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