Ven a mi mundo /  

 

 

 

 

La demencia de tipo Cerebrovascular o Multiinfarto

 

Factores de riesgo

 

 

 

Federico Ortíz-Moreno *

 

 

Aunque todo mundo puede estar propenso a sufrir algún tipo de problema cerebrovascular, existen ciertos problemas médicos que pueden aumentar el riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular. A este tipo de problemas se le denominan «factores de riesgo». Algunos de ellos responden a tratamiento y otros no. El conocimiento de los factores de riesgo puede ayudarnos a evitar un accidente cerebrovascular, porque muchos de ellos pueden tratarse con cambios en el estilo de vida, medicamentos o cirugía.

 

 

 

Aunque todo mundo puede estar propenso a sufrir algún tipo de problema cerebrovascular, existen ciertos problemas médicos que pueden aumentar el riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular. A este tipo de problemas se le denominan «factores de riesgo». Algunos de ellos responden a tratamiento y otros no. El conocimiento de los factores de riesgo puede ayudarnos a evitar un accidente cerebrovascular, porque muchos de ellos pueden tratarse con cambios en el estilo de vida, medicamentos o cirugía.

 

 

Factores de riesgo tratables

 

 

Presión arterial alta (hipertensión arterial). La presión arterial alta es el principal factor de riesgo cerebrovascular. Según la Asociación Americana del Corazón (AHA), la hipertensión afecta a casi 1 de cada 3 estadounidenses adultos. Generalmente no presenta síntomas. Es más, la mayoría de las personas no descubren que sufren de hipertensión hasta después de haber tenido un accidente cerebrovascular o un ataque al corazón. El control de la hipertensión reduce el riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular. La hipertensión puede a menudo controlarse con ejercicio físico, una alimentación sana y ciertos medicamentos.

 

Enfermedad cardiovascular. Las personas que sufren de una enfermedad cardiovascular tienen el doble del riesgo de padecer un accidente cerebrovascular que las personas con corazones sanos. El control de los tres principales factores de riesgo cardiovascular (el hábito de fumar cigarrillos o tabaco, el colesterol elevado en sangre y la hipertensión arterial) puede también reducir el riesgo cerebrovascular.

 

Aterosclerosis. La aterosclerosis, a menudo denominada «endurecimiento de las arterias», es una enfermedad que se caracteriza por la acumulación de materias grasas, colesterol y calcio en las paredes internas de las arterias. Esta acumulación de grasa puede obstruir los vasos sanguíneos.

 

Recuento elevado de glóbulos rojos. El número de glóbulos rojos es importante, ya que incluso una elevación moderada en el recuento de glóbulos rojos puede constituir un factor de riesgo cerebrovascular. Un número elevado de glóbulos rojos hace más espesa la sangre, lo cual puede dar lugar a la formación de coágulos.

 

Ataques isquémicos transitorios (AIT). Este tipo de ataque AIT generalmente se producen cuando un coágulo sanguíneo obstruye transitoriamente una arteria del cerebro o del cuello. Esto impide que una parte del cerebro reciba la sangre que necesita. Los AIT son un claro síntoma de advertencia de un posible accidente cerebrovascular. De las personas que han sufrido uno o más AIT, más de un tercio sufrirá un accidente cerebrovascular. Los síntomas son similares a los de un accidente cerebrovascular grave. Por eso es conveniente consultat inmediatamente al médico si usted o alguien que usted conoce tiene alguno de los síntomas de un AIT.

 

Apnea del sueño. La apnea del sueño es uno de los principales factores de riesgo cerebrovascular. Se trata de un trastorno que se caracteriza por episodios en que la persona deja de respirar (a veces durante tanto como 10 segundos) durante el sueño profundo. La apnea del sueño aumenta la presión arterial. Los estudios también han demostrado que los que sufren de apnea del sueño tienen niveles muy bajos de oxígeno en la sangre, lo cual favorece la formación de coágulos sanguíneos. Si cree que pueda usted sufrir de apnea del sueño, consulte inmediatamente al médico.

 

Agujero oval persistente (AOP). Un AOP es una abertura entre las aurículas izquierda y derecha (las cavidades superiores) del corazón. Todos tenemos un AOP antes de nacer, pero generalmente se cierra al poco tiempo del nacimiento. Los médicos creen que las personas mayores que tienen un AOP pueden tener un mayor riesgo de ataque cerebral, porque tienen más probabilidades de formar coágulos en las venas de las piernas. Estos coágulos pueden desplazarse por el torrente sanguíneo desde las piernas hasta el corazón. Si una persona tiene un AOP, un coágulo podría pasar por la abertura, del lado derecho del corazón al izquierdo. Desde allí, el coágulo puede llegar al cerebro y causar un ataque cerebral.

 

 

Factores de riesgo inalterables

 

Edad. El riesgo cerebrovascular aumenta con la edad. A partir de los 55 años de edad, las probabilidades de sufrir un accidente cerebrovascular se más que duplican cada diez años.

 

Sexo. La incidencia de accidentes cerebrovasculares es aproximadamente un 19 % mayor en los hombres que en las mujeres. Como las mujeres en los Estados Unidos viven más que los hombres, la mayoría de los sobrevivientes de un accidente cerebrovascular mayores de 65 años de edad son mujeres.

 

Raza. Según la Asociación Americana del Corazón (AHA), los afroamericanos tienen un mayor riesgo cerebrovascular que los blancos. Esto se debe principalmente al hecho de que los afroamericanos tienen un mayor riesgo de sufrir de hipertensión arterial, diabetes y obesidad.

 

Diabetes. Aunque la diabetes puede controlarse, las personas que padecen esta enfermedad tienen mayores probabilidades de sufrir un accidente cerebrovascular. Esto se debe principalmente a los problemas circulatorios ocasionados por la diabetes. Y si el nivel de glucosa (azúcar) en sangre es elevado, el daño cerebral causado por el accidente cerebrovascular puede ser más grave y extenso. La incidencia de accidentes cerebrovasculares es mayor en las mujeres diabéticas que en los hombres diabéticos.

 

Accidente cerebrovascular previo. El riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular aumenta considerablemente si la persona ya ha sufrido uno. Si la persona ha sufrido un ataque cardíaco, también tiene un mayor riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular.

 

Herencia. El riesgo cerebrovascular es mayor en las personas que tienen antecedentes familiares de accidente cerebrovascular o AIT.

 

Soplo carotídeo asintomático. Este síntoma generalmente indica la presencia de aterosclerosis. Un soplo es un sonido anormal que se detecta al colocar un estetoscopio sobre una arteria obstruida, en este caso la arteria carótida en el cuello. El soplo carotídeo típicamente indica que la persona tiene un mayor riesgo cerebrovascular.

 

Enfermedad de las arterias carótidas. La acumulación de materia grasa en la arteria carótida (la principal arteria entre el corazón y el cerebro) puede obstruir esta importante fuente de irrigación sanguínea. Según el grado de la obstrucción, podría realizarse una intervención quirúrgica (llamada endarterectomía carotídea) para cortar y extraer la materia grasa acumulada.

 

 

Factores contribuyentes

 

Estos factores aumentan de forma indirecta el riesgo cerebrovascular. La implementación de cambios en el estilo de vida puede prevenir o disminuir considerablemente el riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular.

 

El hábito de fumar. Según la Asociación Nacional de Ataque Cerebral de los Estados Unidos (NSA), fumar duplica el riesgo de padecer un accidente cerebrovascular.

 

Consumo excesivo de alcohol. Se recomienda limitarse a un consumo moderado de alcohol. Según la Asociación Americana del Corazón (AHA), el consumo moderado es un promedio de una o dos bebidas por día para los hombres y de una bebida por día para las mujeres. El beber más de esta cantidad por día aumenta el riesgo de hipertensión arterial y puede dar lugar a un accidente cerebrovascular.

 

Uso de drogas ilícitas. El uso de drogas intravenosas aumenta el riesgo cerebrovascular. El uso de cocaína también ha sido vinculado a ataques cardíacos y cerebrales.

 

Inactividad física. La inactividad física no es sólo uno de los principales factores de riesgo coronario sino que también puede causar hipertensión arterial y diabetes. El hacer ejercicio físico durante 30 o 40 minutos por lo menos 3 o 4 veces por semana disminuye la presión arterial, eleva los niveles de HDL* y ayuda a regular la cantidad de insulina que el organismo necesita.

 

Obesidad. Según el Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y Renales de los Estados Unidos, la obesidad duplica el riesgo de sufrir hipertensión arterial, uno de los principales factores de riesgo cerebrovascular. Actualmente, muchos médicos miden la obesidad mediante el índice de masa corporal (IMC), que se calcula dividiendo los kilogramos de peso por el cuadrado de la talla en metros (IMC = kg / m2). Una persona se considera obesa si tiene un IMC superior a 30.

 

 

* Las lipoproteínas de alta densidad (HDL, del inglés High density lipoprotein) son aquellas lipoproteínas que transportan el colesterol desde los tejidos del cuerpo hasta el hígado.

 

 

 

  Algunos datos: 

 

   CEREBROVASCULAR / Los números...    
     

 

  • Según las estadísticas disponibles, se estima que a nivel mundial, se calcula o se estima que cada 4 minutos se llega a producir un ACV, mientras que otros consideran que cada 40 segundos aparece un nuevo caso.

  • En México la Enfermedad Vascular Cerebral (EVC), dentro de los cuales se incluye principalmente el infarto cerebral, presenta la misma incidencia que los países desarrollados. En 1997 hubo más de 25,000 muertes por EVC en nuestro país.

  • En Estados Unidos la Enfermedad Vascular Cerebral es la tercera causa de muerte, inmediatamente después de la enfermedad cardíaca y el cáncer. La EVC es una de las causas de incapacidad severa y permanente, representa la mitad de todas las hospitalizaciones por enfermedades neurológicas.

  • Mientras tanto, en nuestro país, de acuerdo a proyecciones de la Organización mundial de la salud, es posible que para el año 2020 la EVC sea la principal causa de muerte en México.

  • Por otros rumbos, en Argentina, a modo de estadística, el número alarmante, el Accidente Cerebro Vascular (ACV) es la segunda causa de demencia en el mundo después del Alzheimer. En algunos países, mientras tanto, es la segunda o tercera causa de muerte y es la primera causa de secuelas e incapacidades de causas neurológicas en un paciente.

  • Habrá también que señalar, asimismo, que a nivel mundial las sociedades neurológicas están comenzando a tener un poco más de peso y hace poco tiempo, se comenzó a instituir el 29 de octubre como el Día del Accidente Cerebro Vascular.
     

   
 
 
 
 
 
   

* Datos tomados de fuentes varias.     

 

 

Información tomada de apuntes personales y fuentes varias.  

 

 


 

Correo-E

venamimundo@venamimundo.com
 
 


Volver a la Página de
Cerebrovascular

 

 


 

Volver a la Página de
INICIO

 

© 2014 / Derechos Reservados.