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La demencia de tipo Cerebrovascular o Multiinfarto

 

 

Federico Ortíz-Moreno *

 

 

La demencia de tipo vascular o multiinfarto es el segundo tipo de demencia más común que se conoce después del Alzheimer. Aunque da a todos por igual, suele presentarse más en los hombres. Se trata de un tipo de demencia causada por una serie de pequeños accidentes cerebro-vasculares que cortan el suministro de sangre a ciertas áreas del cerebro causando la muerte de las neuronas. Las áreas del cerebro más afectadas son las que controlan la memoria, el habla, el lenguaje y el aprendizaje

 

 

 

La demencia de tipo vascular o multiinfarto es el segundo tipo de demencia más común que se conoce después del Alzheimer. Aunque da a todos por igual, suele presentarse más en los hombres. Se trata de un tipo de demencia causada por una serie de pequeños accidentes cerebro-vasculares que cortan el suministro de sangre a ciertas áreas del cerebro causando la muerte de las neuronas. Las áreas del cerebro más afectadas son las que controlan la memoria, el habla, el lenguaje y el aprendizaje

 

 

¿Qué es la demencia cerebro-vascular?

 

La demencia de tipo vascular o multiinfarto es el resultado ocasionado por pequeños infartos en el cerebro. Las manifestaciones de este tipo de demencia pueden ser súbitas y es el resultado de la acumulación un sinnúmero de accidentes cerebro-vasculares sucesivos que tienen lugar antes que aparezcan los síntomas.

 

La demencia vascular (antes llamada demencia arteriosclerótica), que incluye a la demencia multiinfarto, se distingue de la demencia en la enfermedad de Alzheimer por el modo de comienzo, las características clínicas y la evolución.

 

 

¿Cuáles son los síntomas más comunes?

 

La demencia vascular aparece en forma brusca a través de infartos cerebrales por lo que, en consecuencia, el cerebro se deteriora y se produce la consiguiente pérdida de capacidad intelectual en el individuo enfermo.

 

Aunque los síntomas varían considerablemente de persona a persona y en el proceso evolutivo, son bastante comunes los problemas de lenguaje o fonación, los cambios de humor, los ataques epilépticos y la parálisis parcial o total de una extremidad.  Con el paso del tiempo los síntomas varían e incluso puede verse que después del empeoramiento inicial debido al infarto puede parecer que las condiciones del paciente se estabilicen. Sin embargo, desgraciadamente estas pequeñas mejorías duran muy poco.

 

Algunos de los rasgos complementarios de la demencia cerebro-vascular son: hipertensión arterial, soplos carotídeos, labilidad emocional con distimias depresivas pasajeras, llantos o risas intempestivas, episodios transitorios de obnubilación de conciencia o de delirium, a menudo provocados por nuevos infartos. Suele aceptarse que la personalidad se mantiene relativamente bien conservada, pero en algunos casos hay cambios evidentes de la misma, apareciendo apatía o desinhibición o acentuación de rasgos previos, tales como egocentrismo, actitudes paranoides o irritabilidad.

 

 

¿Qué causa la demencia cerebro-vascular?

 

La demencia suele ser consecuencia de una serie de accidentes vasculares agudos y muy pocas o raras veces a un único ataque apoplético (infarto) mayor. Es entonces cuando se manifiesta un cierto deterioro de la memoria y del pensamiento. El comienzo de la enfermedad tiene lugar en una edad avanzada. El cuadro suele ser brusco, como consecuencia de un episodio isquémico aislado o la demencia puede ir haciéndose presente de una manera más gradual.

 

La demencia es la consecuencia de los infartos del tejido cerebral secundarios a una enfermedad vascular, incluida la enfermedad vascular hipertensiva. Por lo general, los infartos son pequeños y sus efectos son acumulativos.

 

 

¿A quiénes da o afecta esta enfermedad?

 

Mientras que la enfermedad de Alzheimer afecta más a las mujeres, la demencia multiinfarto afecta más a los hombres. Y, aunque tradicionalmente se creía que la demencia del anciano estaba causada por una arterioesclerosis cerebral, en la actualidad esta postura no se mantiene, y se sabe que en la demencia vascular se producen repetidos infartos cerebrales que destruyen pequeñas zonas del cerebro, siendo el efecto acumulativo de estas lesiones lo que conduce a la demencia.

 

Los pacientes con demencia multiinfarto suelen padecer o haber padecido a lo largo de su vida trastornos cardiovasculares. La demencia cerebro-vascular o multiinfarto constituye sólo el 15 al 20 por ciento de las demencias.

 

 

¿Qué tanto se presenta en nuestro país la demencia cerebro-vascular?

 

No existen datos al respecto, pero de acuerdo a datos recabados por nuestra asociación, al menos aquí en Monterrey, un 15% de la gente evaluada con demencia padece o ha padecido demencia de tipo cerebro-vascular.

 

 

¿Cómo llevar a cabo un buen diagnóstico?

 

El diagnóstico presupone la presencia de una demencia como tal. En el caso de la demencia vascular, el deterioro cognoscitivo suele ser desigual, de tal manera que puede haber una pérdida de memoria, un deterioro intelectual y signos neurológicos focales, mientras que la conciencia de enfermedad y la capacidad de juicio pueden estar relativamente conservadas. Un comienzo brusco, un deterioro escalonado y la presencia de síntomas y signos neurológicos focales aumenta la probabilidad del diagnóstico de demencia vascular, cuya confirmación vendrá sólo, en algunos casos, de la tomografía axial computarizada o en último extremo de la neuropatología

 

La demencia por infarto múltiple se diagnostica por lo general mediante análisis neurológicos y técnicas de exploración del cerebro, tales como la tomografía axial computarizada (TAC) o imágenes por resonancia magnética (MRI, siglas en inglés), a fin de identificar las áreas con apoplejías (infartos) cerebrales.

 

 

¿Existe alguna cura o tratamiento?

 

La demencia por infarto múltiple es irreversible y tampoco es curable, pero el detectar a tiempo algún tipo de condición subyacente, como hipertensión (presión arterial alta) o diabetes (azúcar en la sangre), por citar dos ejemplos, puede ayudar a modificar el avance de la enfermedad a través de un tratamiento específico adecuado.

 

Como abordaje terapéutico es fundamental la prevención de la enfermedad cerebro-vascular, entre ellos un buen tratamiento farmacológico o quirúrgico. También es importante la actividad física y mental regular, por lo que se debe evitar siempre el sedentarismo crónico. Y por último, se ha de llevar a cabo un buen control de los factores de riesgo, entre los que destaca la arteriosclerosis, la diabetes, el tabaquismo y la hipertensión arterial.

 

 

¿Cuál es el pronóstico?

 

La demencia de tipo vascular evoluciona generalmente en forma escalonada, de modo que es relativamente fácil indicar el momento a partir del cual el enfermo empeora, en lugar de observar el gradual y continuo deterioro que se produce en la enfermedad de Alzheimer.

 

Su curso es fluctuante y abrupto pudiendo ocurrir que durante un periodo de tiempo el paciente, aparentemente, no empeore, o que también permanezca estable durante años, incluso que presente una discreta mejoría; sin embargo, a final de cuentas conforme pasa el tiempo, en la mayoría de los casos, la demencia empeora, y su avance resulta inevitable.

 

El pronóstico depende en gran medida del momento en que se detectó el problema y el grado de atención que se dé a la persona enferma.

 

 

Grupos de Apoyo

 

Es muy importante que tanto los familiares como los enfermos estén enterados de cómo se va presentando o desarrollando la enfermedad, por lo que se sugiere reunirse entre ellos mismos a fin de intercambiar experiencias y hacer la vida más ligera. Formar parte de un grupo de apoyo es estar en contacto con otra gente que tiene los mismos problemas que nosotros, ayudándonos a ver más claras las cosas y comprender mejor el problema.

 

 

 

  Algunos datos: 

 

   CEREBROVASCULAR / Los números...    
     

 

  • Según las estadísticas disponibles, se estima que a nivel mundial, se calcula o se estima que cada 4 minutos se llega a producir un ACV, mientras que otros consideran que cada 40 segundos aparece un nuevo caso

  • En México la Enfermedad Vascular Cerebral (EVC), dentro de los cuales se incluye principalmente el infarto cerebral, presenta la misma incidencia que los países desarrollados. En 1997 hubo más de 25,000 muertes por EVC en nuestro país.

  • En Estados Unidos la Enfermedad Vascular Cerebral es la tercera causa de muerte, inmediatamente después de la enfermedad cardíaca y el cáncer. La EVC es una de las causas de incapacidad severa y permanente, representa la mitad de todas las hospitalizaciones por enfermedades neurológicas.

  • Mientras tanto, en nuestro país, de acuerdo a proyecciones de la Organización mundial de la salud, es posible que para el año 2020 la EVC sea la principal causa de muerte en México.

  • Por otros rumbos, en Argentina, a modo de estadística, el número alarmante, el Accidente Cerebro Vascular (ACV) es la segunda causa de demencia en el mundo después del Alzheimer. En algunos países, mientras tanto, es la segunda o tercera causa de muerte y es la primera causa de secuelas e incapacidades de causas neurológicas en un paciente.

  • Habrá también que señalar, asimismo, que a nivel mundial las sociedades neurológicas están comenzando a tener un poco más de peso y hace poco tiempo, se comenzó a instituir el 29 de octubre como el Día del Accidente Cerebro Vascular.

 

   
 
 
 
 
 
   

* Datos tomados de fuentes varias.     

 

 

Información tomada de apuntes personales y fuentes varias.  

 

 


 

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