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Conoce 15 de las fobias más recurrentes *

 

 

 

 

Federico Ortíz-Moreno, L.Ps.

 

Todos tenemos nuestros miedos, muchas veces fácilmente percibidos por nosotros mismos como por los demás; pero también hay miedos de los que no estamos concientes, tal vez por el miedo en si mismo), pero que la demás gente nota. Puede ser miedo a personas, cosas, animales, a situaciones muchas veces realmente absurdas, pero...tenemos miedo, y es e miedo es una fobia. Si bien es difícil determinar cuáles son las fobias más comunes (ya que varían según el sexo y la edad –los adolescentes padecen fobias sociales con más frecuencia que los adultos-), he aquí una lista de 15 de las fobias que se consideran más recurrentes:

 

 

Acrofobia: Se denomina acrofobia al miedo irracional e irreprimible a las alturas. Al igual que otras fobias, la acrofobia genera fuertes  niveles de ansiedad en los individuos que la presentan, lo que induce una conducta de evitación de la situación temida. En este caso, las situaciones con una altura notable, como asomarse a un balcón, encontrarse al borde de un precipicio o estar en un mirador elevado, son típicas de este tipo de fobia.

 

Aerofobia: Se trata del tan común miedo a viajar en avión (de hecho, se calcula que sólo el 5% de los pasajeros abordan el avión sin temores de ningún tipo). Sin embargo, las personas que padecen de esta fobia no experimentan sólo una ligera inquietud en el momento del aterrizaje y del despegue, sino que en ocasiones las fobias les impiden planear siquiera un viaje de este tipo, o les ocasionan trastornos de ansiedad ante la perspectiva de un futuro viaje, incluso meses antes de llevarlo a cabo.

 

Agorafobia: Se trata del miedo a los espacios abiertos, y es un trastorno más común entre las mujeres que entre los hombres. En general el agorafóbico teme cualquier lugar o situación en el que se sienta desprotegido, desamparado, del que no sea posible huir inmediatamente a un lugar considerado “seguro” o recibir ayuda.

 

Antropofobia: Miedo a la gente. La antropofobia es una fobia que produce miedo a ser aplastado por la muchedumbre y que es relativamente común. Esta fobia es una variante de la agorafobia, los espacios abiertos donde pueda haber mucha gente y de la claustrofobia, que es miedo a los espacios cerrados.

 

Aracnofobia: Se trata del miedo a las arañas. Se calcula que la mitad de las mujeres y el 10% de los hombres padecen esta fobia en algún grado. Las reacciones de estas personas resultan exageradas para los demás, e incluso para los mismos afectados. Éstos procuran mantenerse apartados de los sitios en donde pueden encontrarse arañas, o donde han visto telas de araña. En los casos más serios, el pánico puede ser detonado incluso al ver una fotografía.

 

Brontofobia: Son comunes las fobias que involucran elementos climáticos o determinados fenómenos meteorológicos, y éste es el caso de la brontofobia. Consiste en el miedo extremo ante los rayos y truenos de las tormentas. Alguien con esta fobia estará alarmado, tanto antes como durante las tormentas, y en casos extremos, padecerán los síntomas de la ansiedad. Incluso puede verse afectada su vida social, ya que su planificación de actividades depende del pronóstico meteorológico, y pueden llegar a faltar al trabajo o modificar sus hábitos debido al clima.

 

Claustrofobia: Miedo a los espacios cerrados. Al contrario que la agorafobia, este trastorno implica el temor a quedar confinado a espacios cerrados. Se estima que entre un 2 y un 5% de la población padece esta fobia. Estas personas suelen evitar los ascensores, el metro, los túneles, las habitaciones pequeñas, hasta las puertas giratorias les pueden presentar dificultades, así como también el uso de equipos para técnicas de diagnóstico médico como el TAC y Resonancia Magnética.

 

Entomofobia: Se define como un persistente, anormal e injustificado miedo a los insectos. Es una fobia muy común y posiblemente se trate de la fobia a animales más extendida. Dentro del miedo a los insectos en general se encuentran fobias más específicas, como la aracnofobia (miedo a las arañas) o apifobia (miedo a las abejas). Las reacciones de quienes padecen esta fobia con frecuencia parecen irracionales a otras personas, e incluso a sí mismos, ya que se dan cuenta de que los insectos no constituyen una real amenaza. A menudo se los verá limpiando su casa, los armarios y las alfombras, barriendo los pasillos, echando aerosol para matar insectos, sellando puertas y ventanas.

 

Hematofobia: Las personas que tienen fobia a la sangre temen las heridas, cortes y las jeringuillas. Cuando una persona con hematofobia está en presencia de sangre se ve producir un aumento de la respuesta cardiovascular, aumentando así el latido cardíaco y la presión arterial, sin embargo, justo después este aumento disminuye de forma brusca provocando nauseas, mareos, sudores, palidez y, en ocasiones, el desvanecimiento. Es por esto por lo que las personas con este tipo de fobia suelen relatar una historia de episodios de desmayos recurrentes.

 

Monofobia: Se define como un persistente, anormal e injustificado miedo a la soledad o a estar solo. También se conoce como isolofobia.

 

Necrofobia: Se define como un persistente, anormal e injustificado miedo a la muerte o a las cosas muertas. El miedo a la muerte es algo natural e instintivo en el hombre, posiblemente porque la muerte es lo desconocido. Sin embargo, algunas personas padecen de una verdadera fobia a la muerte y a los seres muertos. Quienes padecen de esta condición no pueden explicar con claridad el sentimiento escalofriante que experimentan al estar frente a una momia o a un cadáver.

 

Nictofobia: Se define como un persistente, anormal e injustificado miedo a la oscuridad o a la noche. El miedo a la oscuridad es muy común cuando de niños pequeños se trata y en algunos casos, variando el grado, se lo puede observar en adultos. Las pesadillas contribuyen a esta fobia también: luego de despertarse por el mal sueño el niño puede rehusarse a  volver a dormir sin dejar las luces encendidas. El miedo a la oscuridad es una fase dentro del desarrollo del niño. Muchos observadores dan cuenta que este miedo no suele aparecer antes de la edad de dos años. El miedo a la oscuridad no es el miedo a la ausencia de luz, sino a los peligros posibles o imaginarios que la oscuridad oculta.

 

Sociofobia: Se trata de un persistente e intenso miedo a ser juzgado negativamente en situaciones sociales. Es una fobia de las más comunes entre adolescentes y jóvenes, se calcula que cerca de un 4% de las personas entre 18 y 55 años la padecen. A diferencia de lo que sucede en la mayoría de las fobias, esta fobia social es igualmente común en hombres y mujeres.

 

Xenofobia: Se define como un persistente, anormal e injustificado miedo a los extranjeros, o bien a un sentimiento de odio, repugnancia u hostilidad hacia los mismos.

 

Zoofobia: Miedo a los animales. No importa que sean grandes o sean pequeños. Pueden ser tigres, perros, leones, elefantes, gatos, ratones, moscas, zancudos, lagartos, cocodrilos, tortugas e incluso peces… Todos ellos causan miedo.

 

Y de todas estas fobias, ¿cuál es la suya? ¿Tiene una, dos, tres...? ¿O tiene más fobias....?

 

 

San Pedro Garza García, N.L. México  / Abril, 2011.

      

Música de fondo: “Fear of the dark”, Iron Maiden.

 

Fuente: Tomado de fuentes varias.


 

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