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Celulares: Cosas que molestan *

 

 

 

 

Federico Ortíz-Moreno, L.Ps.

 

Para la mayoría de los que usamos celulares, este dispositivo se ha convertido en una parte sumamente importante de nuestras vidas. Incluso para algunos es indispensable, pero –al menos para mí- no absolutamente necesario, pues considero que es no quien se crea estas necesidades.

Creo que tenemos que tomar en cuenta que: mandar mensajes, hablar, sacar fotos, escuchar música, navegar por Internet, todo (o casi todo) es posible con estos aparatos; sin embargo, cuando utilizamos el celular a veces no tenemos en cuenta algunas cosas que le pueden llegar a molestar a quien tenemos al lado cuando estamos en un lugar público, interrumpir las conversaciones de otros, distraer en recintos donde se está dictando una conferencia, en el cine, en el teatro, en la iglesia, o incluso, hablar, por ejemplo, casi gritos.

Es muy molesto cuando alguien que está viajando en el camión, autobús o metro se pone a hablar por el teléfono móvil como si realmente quien estuviera del otro lado fuera sordo. Quizás no se da cuenta que aunque el celular es tan diminuto, igualmente la otra persona escucha lo que se le dice sin que tenga que gritar de esa manera.


Cosas que molestan

Pudiéramos enumerar una gran lista de todas aquellas cosas que molestan a otros en cuento al uso indebido del celular. Cosas que son realmente una falta de respeto para los demás, pero los usuarios del aparatito este no se dan cuenta que no solo molestan, sino revientan. He aquí algunos ejemplos:

Los gritones: En el número uno de la lista pudiéramos mencionar a “los gritones”, esos que hablan con un volumen tan alto que todos los demás se enteran de lo que está diciendo, aunque a ninguna de esas personas le interese saber de sus asuntos.

Los tonos llamativos: Aquellos que gustan de tonos estridentes, como los del sonido del timbre de los teléfonos antiguos de disco, sonidos extraños de claxon de auto antiguo, o aquellos que ponen música de cumbia o alguna otra música barata de manera que todo el mundo sepa qué tipo de música le gusta.

Volumen a todo lo que da: En este punto destacamos a los que usan el volumen de su teléfono móvil demasiado alto o incluso a manos libres, como para que todos nos escuchemos lo que dice, aunque a ninguno nos interese.

Los mensajes de texto: El quinto puesto es para “los adictos a los SMS”. En esta caso, no es tanto por el ruido molesto sino porque esa persona interrumpe conversaciones, comidas o lo que sea por mandar mensajes.

Los que estorban en la fila: Me refiero a esa gente que por querer atender una llamada, te estorba y no te deja pasar, como cuando uno está haciendo fila en un banco, en la parada de autobús, o para comprar un boleto de cine o teatro.

Los tardados o tarados: Esos que en vez de atender el teléfono en cuanto suena, lo deja sonar una y otra vez aunque lo tenga en la mano. Gente de lento aprendizaje o de actuar tardío. Lentísimos para contestar a pesar de que su celular esté suene y suene y ellos como si nada. En verdad, de ahorcarlos.

Los fanáticos de los tonos: Me refiero a aquellos amantes de los tonos, aquellos que den por llamar ring-tones. Se trata de aquellos que prueban todos los tonos, una y otra vez, en público, para elegir cuál va a querer elegir en ese momento.

Los automovilistas: Los que van manejando con su celular en la mano sin percatarse de que alguien le está sobrepasando o alguien se está atravesando. Eso sí, si uno les pita, se molestan. Tal vez porque uno no les notificó nuestra queja o su falta por celular.

Los despistados: Los que van caminando por la calle sin saber qué onda, ni de dónde vienen ni a donde van, con peligro que crucen la calle y los atropelle un coche o… tal vez sea mejor… que el celular se le haga añicos aunque él parta o sucumba en mil pedazos a otro mundo.


Conclusión

La telefonía celular es una realidad que no podemos evitar. En la medida en que los celulares nos brinden una herramienta eficaz para tener una mejor calidad de vida para comunicarnos, veremos como este tipo de tecnología poco a poco será parte de nuestra vida cotidiana. Sin embargo, coniero yo que a la par de este avance, habrá que fijar normas respecto al uso del mismo. No es possible invadir la privacidad de los demás mediante el uso exagerado del mismo utilizando en cialquier parte y a toda hora o como a uno le de la gana.

Como todo en la vida, los excesos y abusos siempre serán malos, y actualmente en nuestros paises, especialmente en México tenemos “Celulitis telefónica” que no es otra cosa más que la costumbre de utilizar el teléfono celular en exceso, sin importar tiempo, lugar , espacio y respeto a los demás. Hemos perdido ese sentido de respetar al prójimo, con tal de tener la libertad de hablar, sin importarnos en lo más mínimo que se masacren los derechos que, al menos se supone, tienen los demás. Y, mientras no tengamos respeto por nosotros mismos y por nuestros congéneres, poco podrá hacerse para tener una buena comunicación.


 

         

 

Música de fondo: “Call me”, tema del grupo norteamericano “Blondie”.

 

Fuente: Tomado de varias fuentes. 

 


 

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