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El barril de vino más grande del mundo *

 

 

 

Una de las ciudades más bellas de Alemania es Heidelberg, una ciudad situada en el valle del río Neckar en el noroeste de Baden-Wurtemberg. La misma es famosa por su centro histórico con el castillo de Heidelberg y la universidad más antigua del país, por lo que es un importante destino turístico. Heidelberg tiene 140,000 habitantes y se encuentra a menos de 100 Km de la frontera con Francia.

 

Para quien visite esta ciudad no podrá dejar escapar la oportunidad de ver uno los más castillos más bonitos e históricos de Europa. Su arquitectura espectacular, a lo cual se le une su entorno natural que es la propia ciudad de Heidelberg, una preciosa y acogedora ciudad alemana que cuenta además con una universidad para el estudio del idioma español. Además, habrá que saber que entre los muchos tesoros que guarda el magnífico Castillo de Heidelberg se encuentra una auténtica rareza que a muchos viajeros sin duda les intrigará: el barril de vino más grande del mundo.

 

 

El Castillo de Heidelberg

 

El Castillo de Heidelberg es una construcción del siglo XIII que ha vivido unas cuantas destrucciones y reconstrucciones que han moldeado su estampa. La imagen actual proviene de restauraciones realizadas durante los siglos XVII y XVIII. Se trata de un complejo muy grande con muchas secciones en ruina y unos inmensos jardines que en verano deben de ser muy bonitos. Como curiosidad en su interior está el “Gran Barril” (1751), el tonel de vino más grande del mundo con una capacidad de 228,000 litros.

 

 

El barril

 

Para quien desee conocer ese famoso barril, este se encuentra dentro del Castillo para lo cual habrá que acudir a la oficina de turismo de Heidelber y adquirir un billete que incluye el viaje en funicular desde la estación de Kornmarkt. El billete incluye la visita al Castillo y, por supuesto, la bajada a las bodegas para contemplar el enorme tonel.

 

Con una capacidad de nada menos que 220,000 litros, este barril data del siglo XVIII pero antes que él hubo dos más que fueron destruidos. Su enorme tamaño hizo que incluso se llegara a construir una pista de baile sobre él, y cualquier viajero que tenga la suerte de ir a Heidelberg no debe dejar de visitarlo.

 

Cuenta la historia que para fabricarlo hicieron falta ciento treinta robles, y también que durante la II Guerra Mundial, los soldados franceses lo abrieron a hachazos para acceder al líquido tesoro de su interior. Aunque se llevaron un chasco, porque estaba vacío…

 

Ahora bien, si alguno de ustedes visita esta bodega, seguramente el guía contará la historia del “cuidador del barril”. En tiempos este cargo fue ocupado por un bufón apodado Perkeo, cuyo nombre viene de que, al parecer, cuando se le preguntaba por qué no se bebía todo el vino del barril, él respondía: “¿Per ché no?”. Es decir, ¿por qué no?, en italiano. Al final, esas palabras se convirtieron en Perkeo. La leyenda cuenta también el bufón murió el primer día que bebió agua, en lugar de vino.

 

 

Antecedentes

 

Cada año, unas 500,000 personas van a ver esta atracción turística. De hecho, no es exacto hablar de «el» barril grande porque en realidad hubo cuatro barriles grandes desde el siglo XVI:

  • El primer barril de Johann Kasimir desde 1592.

  • El segundo barril de Karl Ludwig desde 1664.

  • El tercer barril de Karl Philipp desde 1728.

  • El cuarto barril de Karl Theodor desde 1752.

 


 

Esta es la hermosa ciudad de Heidelberg...

 

 

    

¡Y este es el famoso barril de vino más grande del mundo...!

 

 

Música de fondo: “Red red wine”, tema del grupo inglés “UB-40”.

 

 

   ALEMANIA  
   

 
 
 
 
 
 
   

 

 

 

      

Fuente: El presente artículo está tomado de fuentes varias.

 


 

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