Ven a mi mundo

 

  De aquí y allá     

 

 

El ladrón de la noche del sábado *

 

 

 

 

Marco A. Almazán

 

_Con perdón del señor _dijo el mayordomo entrando discretamente en la biblioteca de la residencia_: ha llegado el ladrón de la noche del sábado, y pide su venia para robar la caja de caudales.

_ ¡Pero si hoy es viernes, caramba! _refunfuñó el señor millonario.

_Desde luego,  señor. Pero el ladrón dice tener dos entradas para el teatro mañana por la noche, y por eso mismo solicita autorización para robar ahora.

_Bueno, hombre, bueno _rezongó el millonario, que después de todo era un alma de Dios_. Dile que pase.

Momentos después entró el ladrón de la noche del sábado, deshaciéndose en excusas.

_ Le pido a usted mil perdones, caballero, pero es que…

_ Sí, sí _repuso el millonario con impaciencia_; ya me lo explico todo el mayordomo. Ahora, date prisa, pues estoy leyendo una novela policiaca muy interesante.

El ladrón de la noche hizo una reverencia y se dirigió a la caja de caudales, que estaba oculta tras un falso librero. Después de intentar abrirla varias veces sin éxito, carraspeo respetuosamente:

_ Perdone usted, señor. ¿Qué de casualidad cambiaron la combinación de la caja fuerte?

_ Si la cambiamos, pero no fue de casualidad. Mi mujer siempre se la decía a sus amigas, con el resultado de que se nos llenaba la biblioteca de ladrones. Raterillos aficionados, no cacos profesionales como tú.

_ ¡Qué barbaridad!  _exclamó el ladrón muy indignado_. Esa es una intromisión intolerable. No solo las molestias que con toda seguridad le habrán originado a usted, sino porque a la larga los que resultamos perjudicados somos nosotros, los técnicos. ¿Qué hago ahora, sin conocer la combinación? Claro que podría abrir la caja con un soplete o con un cartucho de dinamita, pero por ningún motivo quiero causar estropicios en una biblioteca tan selecta como la del señor.

_ Bah, es muy sencilla _sonrió el millonario, que era muy aficionado a este género de escaramuzas_. Empieza con A y termina con A.

_ ¡Anastasia! _grito el ladrón de la noche del sábado.

_ No _volvió a sonreír  el millonario_. No es nombre de mujer, sino de país.

_ ¡Austria!

_No grites.  Tampoco es ese.

_ Australia…

_ Tampoco.

_ ¿Me permite usted que consulte uno de sus atlas? _preguntó el ladrón.

_ Así no tiene gracia.  Te orientare un poquito más: se trata de un país pequeñito. Que está entre Francia y España.

_ ¿Portugal?

_ Además de ignorante, eres idiota. Te dije que empieza con A y termina con A.

_ Es verdad-   ¿Argentina?

_ Argentina  no está entre Francia y España, so bestia. Está junto a Colombia.

_ Pues no lo sé. Me doy por vencido señor.

_ ¡Andorra, hombre, Andorra! _gritó el millonario lleno de júbilo_.  Y ahora, despacha, que tengo invitados para cenar y debo ir a cambiarme.

El ladrón de la noche del sábado  abrió la caja de caudales en un santiamén, y empezó a embolsarse los fajos de billetes.

_Te advierto que esos billetes están marcados _dijo el millonario_. ¿Por qué no robas mejor el collar de perlas que está en el fondo?

_ ¿No se molestará la señora?

_No, hombre, por  Dios. Collar más collar menos no nos van hacer ni más pobres ni más ricos.

El ladrón de la noche del sábado devolvió los fajos de billetes y se guardó el collar en un bolsillo. Después, tras muchas zalemas, se fue por donde vino. El millonario tocó un timbre para llamar al mayordomo.

_Romualdo _le dijo_: trae otro collar de bisutería y ponlo en la caja fuerte. Y mañana compra otra docena, que con tanto ladrón todos los días de la semana, ya no nos damos abasto…

 

 

Fuente: “Marco A. Almazán”, escritor y diplomático mexicano 1922 - 1991. Humorista de sátira fina y aguda.

      Columnista del periódico “Excélsior”, de la Ciudad de México y de “El Porvenir” de la ciudad de Monterrey, N.L.

      Tomado de El libro de las comedias”.

 

 


 

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