Ven a mi mundo

 

  De aquí y allá     

 

 

Elección de nombre *

 

 

 

 

Marco A. Almazán

 

Hacía ya tres meses que había nacido y el matrimonio aun no podía ponerse de acuerdo sobre el nombre que iban a darle al pequeño.

_ Podríamos ponerle Rigoberto, como mi tío _ propuso la señora_. ¿Te acuerdas de mi tío Rigoberto? Ese que es tan antipático y mal educado.

_ ¡Cómo voy a acordarme! _ repuso el señor_. No solo es antipático y mal educado, sino también miserable. De regalo de bodas nos dio un billete de lotería, pero sin advertir que el sorteo ya había pasado y que aquel número no había sacado ni reintegro. Sin embargo, tu tía Erminda es peor. Vieja bruja, chismosa y enredadora. ¿Por qué mejor no le ponemos Ermindo?

_ La señora caviló por espacio de algunos minutos. Al fin contesto:

_ No, hombre,  no. Vamos a ponerle Honorato, como tu primo. Ya sabes a quien me refiero. El sinvergüenza ese que juega con cartas marcadas hasta en una canasta uruguaya de beneficencia, y que estuvo una temporada en la cárcel por vender unos terrenos que se encontraban a metro y medio bajo el nivel del mar.  El nuestro estaba a más de dos metros. ¡Yo le pondría Honorato, caramba! ¿Qué te parece?

_ No está mal _convino el marido_  aunque ya que de sinvergüenzas se trata, podríamos bautizarlo con el nombre de Hermenegildo, en honor a tu cuñado. El angelito me clavo con una fianza de diez mil pesos y encima me pidió prestado el coche y lo estrelló contra un poste. Y todavía me reprochó que no lo tuviera asegurado, el  muy canalla. Vamos a ponerle Hermenegildo.

_ En tal caso sería mejor Josefino, por tu hermana. ¿Te acuerdas que hace seis meses me pidió prestado el brazalete de brillantes para ir a una fiesta? Pues la muy descarada no me lo ha devuelto. Según parece lo tiene empeñado.

_ Josefino es lindo nombre _aceptó el señor_, si bien prefiero Filomeno, por tu tío. ¡Hace  año y medio que estoy pagando las letras que le avalé en un momento de frivolidad! Filomeno. Filomeno es lo indicado.

La señora colocó un cigarrillo en su boquilla de ámbar, lo encendió y arrojo las volutas de humo hacia el techo, siguiéndolas con la mirada mientras concentraba su pensamiento.

_ Déjame ver. En ambas ramas de la familia tenemos una exquisita colección de bribones y de tipos y  tipas repugnantes. Estaba yo recordando a mi prima Matilde, la que me quitaba los novios de soltera, pero el nombre de Matilde no me suena.

_ Claro que no. Además, el quitarle los novios no fue una bellaquería, sino una obra de caridad, por lo menos para ellos. Pero estaba pensando en tu tío Buenaventura. Recordaras que el muy bergante nos suprimió de su testamento porque no lo invitamos a nuestra boda. De nada me  valió explicarle que hubiera sido inútil invitarlo, ya que cuando nos casamos él todavía no había salido de la cárcel. Si, mujer. ¡Buenaventura!.

La señora continúo fumando y meditando. Miro a su marido y le contesto:

_ La lista es inagotable: Cipriano, por mi tía Cipriana, la vieja beata que tiene malo el aliento y que se  quedó con el terreno que correspondía a mamá. Donaciano, por tu hermano, que no ha vuelto a hablarnos desde que lo hicieron embajador. Delfino, por la antipática de Delfinita, tu sobrina, que me debe dinero y me estropeó la plancha. Demetrio, por tu padre, que cada vez que viene a comer me quema el mantel y luego se queda dormido, se orina y me estropea el sofá de la sala. Dámaso, por mi abuelito, que le dejó las acciones de la compañía de petróleo a su amiga. Eusebio por la susodicha amiga, que se llama Eusebia…

Total, que el matrimonio llevaba tres meses buscándole nombre a un hermoso cerdito de raza Duroc-Jersey que les habían regalado, pero no llegaban a ponerse de acuerdo.    

 

Fuente: “Marco A. Almazán”, escritor y diplomático mexicano 1922 - 1991. Humorista de sátira fina y aguda.

      Columnista del periódico “Excélsior”, de la Ciudad de México y de “El Porvenir” de la ciudad de Monterrey, N.L.

      Tomado de El libro de las comedias”.

 

 


 

Volver a la Página de
Marco A. Almazán

 


 

Volver a la Página de
INICIO

 

© 2011 / Derechos Reservados.