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 Apuntes

 

 

Estudio apunta que Ramsés III, el último gran faraón egipcio, murió degollado *

 

 

 

Usermaatra-Meriamón Ramsés-Heqaiunu o Ramsés III

es el segundo faraón de la dinastía XX y

el último soberano importante del Imperio Nuevo de Egipto.

Gobernó desde el 1184 hasta el 1153 a. C.

 

Ramsés III, segundo faraón de la dinastía XX y que reinó Egipto entre 1186 y 1155 a. C., sufrió una conspiración encabezada por Tiye, su segunda esposa, y su hijo, el príncipe Pentawere, para heredar el trono sobre los otros hijos del gobernante. Aunque se sospecha que ambos participaron en su muerte, esta nunca fue totalmente esclarecida. Pero ahora Albert Zink, del Instituto de Momias y el Hombre de Hielo (Italia), asegura que el faraón murió de un corte en el cuello.

 

Tomografías computarizadas a las que fue sometida la momia revelaron una ancha y profunda herida en la garganta, probablemente causada por un cuchillo, corte que le habría causado una muerte instantánea. También se halló en el interior de la herida un amuleto del dios Horus, probablemente introducido en su momificación para curar la cicatriz.

 

Además, el análisis de E, una momia desconocida que descansa a su lado, en el Valle de los Reyes, reveló que tenía 18 o 20 años, y que marcas en su cuello sugieren que murió estrangulado. Su cuerpo no fue momificado en la forma habitual, lo que puede interpretarse como un castigo, pero, aún más importante, Zink cree que E sería Pentawere, pues el análisis de ADN reveló que tiene el mismo linaje de Ramsés III, lo que sugiere que eran padre e hijo.

 

Hijo de Setnajt, fue el segundo soberano de la dinastía XX del Imperio Nuevo. Desde su subida al trono intentó emular a Ramsés II. Mantuvo los contactos con el exterior y especialmente con Creta y también organizó expediciones a las minas de cobre y turquesa del Sinaí.

 

 

Ramsés III, el último gran faraón, murió degollado

 

El faraón Ramses III, cuya muerte ha sido una incógnita para los historiadores durante siglos, fue degollado en un complot sobre su sucesión orquestado por su mujer y su hijo, según indican los nuevos análisis. Nuevos escáneres con rayos X han revelado un profundo y amplio corte en la garganta del faraón momificado, escondido con vendajes que no pudieron ser retirados por motivos de preservación, según afirmaron los investigadores. “Finalmente, con este estudio, hemos resuelto un importante misterio en la historia del antiguo Egipto”, dijo Albert Zink, un paleopatólogo del Instituto de Momias de Italia, que dirigió las investigaciones.

 

Durante el estudio en el Museo Egipcio de El Cairo, los investigadores también descubrieron un pequeño amuleto que fue insertado en la herida del faraón, que para Zink podría haber sido colocado allí por los embalsamadores esperando que curase el corte en la otra vida.

 

Ramsés III, que suele ser considerado como el último gran faraón, reinó sobre Egipto desde aproximadamente 1186 a.C. hasta 1155 a.C., y la causa exacta de su muerte ha sido vivamente debatida por los historiadores. Documentos de papiro del Museo Egipcio de Turín describen una conspiración orquestada por Tiye, una de sus esposas, para matar al faraón con el fin de que su hijo heredara el trono. Según los papiros la conspiración fracasó y todo el mundo que participó fue castigado.

 

Durante las últimas investigaciones, un estudio genético de una momia previamente no identificada, que fue encontrada en la misma cámara funeraria que Ramsés III, reveló que se trataba de un familiar del faraón, posiblemente Pentawere. El estudio mostró que posiblemente fue ahorcado.

 

“Además, no fue embalsamado de una forma habitual. Su órganos no fueron retirados y estaba envuelto en piel de cabra, algo que en ocasiones era considerado como impuro en el antiguo Egipto”, dijo Zink. Pentawere podría haber sido forzado a suicidarse como castigo por la conspiración, dijo Zink.

 

 

Estudio e hipótesis

 

Un nuevo análisis forense de la momia de Ramsés III sugiere que el faraón del antiguo Egipto fue degollado en un intento de golpe de Estado hace más de 3.000 años, según publica en su último número la revista "British Medical Journal". Los rayos X han revelado una profunda herida en el cuello de Ramsés III que había permanecido oculta hasta ahora por una capa de vendas que nunca se han retirado para no empeorar el estado de conservación de la momia, según un estudio de expertos italianos.

 

El examen de los restos del segundo faraón de la dinastía XX, que gobernó Egipto entre 1,186 y 1,155 a.C., apoya la teoría de que fue víctima de una conspiración liderada por Tiyi, una de sus dos esposas, y su hijo el príncipe Pentaur, ávido por heredar el trono de su padre.

 

La hipótesis de la conjura para matar al faraón se basa en un papiro datado en el año 1,155 a.C. que da cuenta de un proceso judicial contra miembros del harén de Ramsés III para derrocarlo y hacerse con el poder.

 

Un equipo liderado por Albert Zink, investigador del Instituto de Momias y el Hombre de Hielo de la Academia Europea de Bolzano, en Italia, ha puesto a prueba la teoría con nuevos estudios antropológicos y forenses de dos momias, la del faraón y la de un hombre desconocido que, según se sospecha, podría ser su hijo.

 

A través de tomografías computerizadas (TC), una técnica más compleja que las radiografías convencionales, ha salido a la luz un corte amplio y profundo en la garganta de Ramsés III que fue probablemente causado por un arma afilada y que le habría provocado una muerte inmediata, según los expertos.

  

La investigación para esclarecer la muerte del faraón se completó con el estudio de una momia de un varón de entre 18 y 20 años que comparte el linaje parental con Ramsés III, según los análisis de ADN, lo que "sugiere firmemente que ambos eran padre e hijo", apuntóZink.

 

El presunto príncipe Pentaur no fue embalsamado con el método habitual que se seguía con la realeza, sino que se cubrió su cuerpo con piel de cabra, considerada "impura" en la época, lo que se puede interpretar como un castigo hacia el fallecido, según los investigadores. Aquellos que embalsamaron al faraón introdujeron en la herida un amuleto con el ojo de Horus, un talismán que se utilizaba en el antiguo Egipto para proteger a los difuntos, y envolvieron su cuello con un gruesa capa de lino.

 

"Hasta ahora sabíamos nada o casi nada sobre cómo murió Ramsés III. Se había examinado su cuerpo y se le habían hecho radiografías, pero no se había detectado ningún traumatismo", explicó Zink, cuyo equipo fue el primero en estudiar a la momia a través de tomografías computarizadas.

 

El responsable de la investigación se declaró "sorprendido" por el descubrimiento: "Creemos que el corte en el cuello le mató. Lo pudieron haber hecho durante el embalsamamiento, pero es muy improbable. No he visto nunca algo parecido", señaló Zink

 

 

La hipótesis de la conjura para matar al faraón se basa en un papiro

datado en el año 1,155 a.C. que da cuenta de un proceso judicial contra

miembros del harén de Ramsés III para derrocarlo y hacerse con el poder”.

 

 

Apuntes tomados de fuentes varias.

 


 

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