Ven a mi mundo

 

 

Apuntes

 

 

El otro cura Hidalgo *

 

 

 

 

 

Acontece que en ciertas ocasiones los rumores son todo lo contrario a lo que pensamos. Acostumbrados a que la  realidad sea la que conocemos y a que los rumores se escuchen por debajo de ésta, no nos detenemos a pensar que en ciertas ocasiones lo que aceptamos como verdad es el resultado de uno o varios rumores, mientras que lo que no conocemos o que apenas hemos escuchado un par de veces es la historia real.

 

Así sucede con el cura Miguel Hidalgo, ídolo máximo de nuestra Independencia, héroe valiente  y casto cuya verdadera imagen no es la que tenemos, cuya verdadera historia no es la que conocemos, según investigaciones del novelista e historiador Paco Ignacio Taibo Il. En el caso de Hidalgo, hemos hecho de los rumores la historia real y ésta, la historia verdadera, recorre México apenas como un rumor.

 

Y es que hasta la imagen que tenemos del cura es errónea. Ahora sí que Hidalgo no es como lo pintan, o como lo pintaron cuarenta años después de su muerte: bonachón, patriarcal y apacible. El pintor de la corte de Maximiliano a quien se encargó el retrato del Padre de la Patria dejó volar de más su imaginación y borró el verdadero rostro del héroe independentista, quien en realidad era un hombre mal encarado, de nariz larga y ganchuda y de melena abundante.

 

Miguel Hidalgo tampoco era un beato y mucho menos un hombre casto. Era, en realidad, un hombre de carácter feroz, mujeriego, padre de los hijos de diversas mujeres, lector voraz y traductor de diversos escritores europeos; de hecho, fue el primer traductor de Moliere al español.

 

Tampoco era un hombre llevado por las circunstancias ni mucho menos un ser pacífico, era un personaje valiente, un amante de la estrategia militar y de la batalla, un guerrero que nunca se rajó a la hora de los garrotazos contra los españoles. Hidalgo prefería la violencia a los favores, aunque los libros de texto quieran convencemos de lo contrario.

 

El Hidalgo que nos ha presentado la historia oficial cuadra con la Independencia que nos han querido contar, ésa que empezó, casi, como intriga palaciega, como mera asonada, como minúsculo golpe asestado por unos cuantos.

 

El verdadero Hidalgo, reducido hoy a rumor, cuadra en cambio con la verdadera historia del inicio de la Independencia, una cruenta guerra social que dio paso a un levantamiento generalizado y sangriento, al que siguió una devastadora revolución de once años. Hidalgo no era un cura iluso, no era solamente un hombre de buenas intenciones. El Padre de la Patria fue un feroz combatiente, un guerrero y un libertador. Un verdadero revolucionario.

 

 

“Fue el primer traductor de Moliere al español”

 

  

Fuente: 101 Rumores y secretos en la historia de México de Marcelo Yarza

 


 

Volver a la Página de
Apuntes

 


 

Volver a la Página de
INICIO

 

© 2013 / Derechos Reservados.