Ven a mi mundo

 

 Apuntes        

 

 

El entontamiento progresivo *

 

 

 

Calcuta, 29 de noviembre

 

En una revista que se publica en lengua inglesa en la ciudad de Bombay, Maya, hallé una colaboración enviada desde Niza y firmada por Aurananda; dicha colaboración merece ser considerada. El autor debe ser un joven hindú muy culto, y sostiene que los pueblos occidentales, europeos y americanos, después de haber sido durante muchos siglos poseedores de la más elevada inteligencia creadora y crítica, causan ahora la impresión de un entontamiento total casi pavoroso, que año a año se vuelve más visible y más grave. Después de hacer notar, con agudeza y sin prejuicios, los síntomas y las pruebas de ese decaimiento general, Aurananda enumera las causas principales de ese inesperado fenómeno.

 

Según su opinión, son las siguientes:

 

Las publicaciones semanales ilustradas, que se ocupan casi exclusivamente de los escándalos mundanos, de los delitos y de las cosas extrañas, prevaleciendo las imágenes fotográficas sobre las ideas y las discusiones críticas.

 

El cinematógrafo, que embrutece sistemáticamente a la gran masa de las clases medias y proletarias con espectáculos de bestialismo feroz, de sentimentalismo idiota, de un falso lujo y, en general, de una vida hueca, artificiosa y presuntuosa. El cine ayuda también a sustituir el pensar por el ver.

 

Los deportes, en los que es evidente la supremacía de los valores puramente físicos y musculares sobre los valores morales e intelectuales.

 

La difusión, siempre creciente en todas las clases sociales, de los estupefacientes: opio, morfina, cocaína, heroína, etc., que terminan por embotar y ofuscar las facultades superiores del alma y preparan generaciones de maniáticos, imbéciles y neuróticos.

 

El abuso, también creciente y de un modo especial entre los jóvenes de ambos sexos, de las bebidas alcohólicas y excitantes.

 

 

El auge universal de las danzas y músicas de origen primitivo y salvaje, que entontecen el cerebro, desvigorizan la voluntad y crean un paroxismo afrodisíaco debilitante. También el baile favorece los estímulos musculares y sexuales, todo con desmedro de las actividades mentales superiores.

 

La radio, que transmite principalmente música, y generalmente música mala, incitando a ensueños extenuantes y morbosos, alejando del estudio, de la meditación, del ejercicio del pensamiento operante.

 

La exagerada importancia que tienen hoy en la vida occidental los muchachos, las mujeres y los trabajadores manuales, los tres señores de la época, los tres sectores de la humanidad menos capaces de un profundo y continuado trabajo de reflexión.

 

 

Aurananda se asombra de que los gobernantes de Europa y de América no se preocupen por ese progresivo entontamiento de sus pueblos, y de que no intenten contenerlo o retardarlo en alguna forma.

 

La experiencia obtenida por mí durante estos últimos años en mis viajes por esos pueblos, confirma plenamente las conclusiones a que llega la colaboración del número 76 de la revista Maya. Pero, ¿quién lee en París o en Nueva York esa humilde revista de jóvenes hindúes?

  

 

Tomado de "El Libro Negro", libro escrito por Giovani Papini, escritor italiano.

 

Más sobre el autor:

 

Giovanni Papini nace en Florencia, Italia, un 9 de enero de 1881 y mueren esa misma ciudad el 8 de julio de 1956) fue un escritor italiano. Inicialmente escéptico, posteriormente pasó a ser un fervoroso católico. Hijo de un modesto comerciante de muebles de la calle Borgo degli Albizi. lo bautizaron a escondidas para soslayar el fuerte ateísmo de su padre. Giovani fue un niño precoz, introvertido y falto de cariño. Adoptó desde niño un talante escéptico, pero lleno de curiosidad por las diversas doctrinas y religiones. Una de sus ilusiones tempranas, nunca abandonada, era escribir una enciclopedia que resumiera todas las culturas.

 

Gran personaje de la literatura, Papini fue un gran escritor y poeta, uno de los animadores más activos de la renovación cultural y literaria que se produjo en su país a principios del siglo XX, destacando por su desenvoltura a la hora de abordar argumentos de crítica literaria y de filosofía, de religión y de política.

 

Nacido en una familia de condiciones humildes y de formación autodidacta, Giovani Papini fue desde muy joven un infatigable lector de libros de todo género y asiduo visitante de las bibliotecas públicas, donde pudo saciar su enorme sed de conocimientos. Obtuvo el título de maestro y trabajó como bibliotecario en el Museo de Antropología de Florencia, pero a partir de 1903, año en que fundó la revista Leonardo, se volcó con polémico entusiasmo en el periodismo.

 

Agnóstico, anticlerical, pero no obstante siempre abierto a nuevas experiencias espirituales, su actividad periodística le permitió dar rienda suelta a su afición de sorprender y escandalizar a los lectores y de arremeter contra personajes más o menos famosos.

 

Su obra El diablo fue objeto de grandes discusiones y controversias. La crítica europea considera que su mejor obra es Gog, una colección de relatos filosóficos, escritos en un estilo brillante y satírico. Entre sus obras religiosas están La Historia de Cristo, Cartas al Papa Celestino VI, y El Juicio Final. Escribió varios libros de crítica política y eclesiástica, entre los que destacan El libro negro y, especialmente, Un hombre acabado, a la que muchos consideran como su obra maestra.

 


 

Volver a la Página de
Apuntes

 


 

Volver a la Página de
INICIO

 

© 2012 / Derechos Reservados.